En plena disputa por la futura concesión de la hidrovía Paraná-Paraguay, la dragadora belga Jan De Nul movió fichas en el plano diplomático y buscó despejar cuestionamientos sobre su propuesta. Directivos de la compañía fueron recibidos por el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, en un encuentro en el que expusieron su visión sobre el proceso licitatorio y defendieron el perfil tecnológico y operativo de su oferta.
Según informó la empresa, durante la reunión los ejecutivos detallaron los planes del consorcio belga-argentino que integran junto a la firma local ServiMagnus, incluyendo el esquema de obras proyectado, las características de las dragas y herramientas de balizamiento que utilizarían en caso de adjudicarse la concesión de la vía navegable troncal.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue el intento de desactivar versiones que, según la compañía, buscaban vincular su propuesta con empresas estatales chinas. Jan De Nul afirmó que toda la tecnología e insumos contemplados en su oferta provienen de países occidentales, particularmente de proveedores estadounidenses. Como ejemplo, mencionaron los sistemas de cámaras para el Vessel Traffic Service (VTS).
La empresa fue más allá y calificó como “maliciosas” las versiones que circularon en algunos medios sobre supuestos vínculos comerciales o contractuales con capitales chinos, interpretándolas como maniobras para entorpecer el proceso licitatorio.
En paralelo, la compañía remarcó su trayectoria en la Argentina, donde acumula 30 años de operación en la vía navegable, y sostuvo que su experiencia constituye un diferencial tanto en calidad de servicio como en estructura de costos.
Además, dejó planteado un mensaje político y comercial: en caso de continuar al frente de la concesión, buscará ampliar la participación de empresas estadounidenses en futuros proyectos vinculados a la hidrovía.
El movimiento se produce en un contexto de alta sensibilidad alrededor de la nueva licitación de uno de los activos logísticos más estratégicos del país, clave para la salida de exportaciones agroindustriales y el comercio exterior argentino.

























