Cierra en Pueblo Esther una histórica proveedora de General Motors y traerán producción desde Brasil

La autopartista Adient dejará de operar en octubre en el sur santafesino. La firma abastecía de butacas a la planta de General Motors en Alvear y la medida pondría en riesgo alrededor de 70 puestos de trabajo.

La crisis industrial y el avance de las importaciones vuelven a golpear al cordón productivo santafesino. La empresa autopartista Adient, proveedora de asientos para los vehículos que fabrica General Motors en su planta de Alvear, confirmó el cierre de su fábrica ubicada en Pueblo Esther.

La compañía dejará de operar en octubre y comenzará a abastecerse con producción importada desde Brasil, una decisión que impactará de lleno en el empleo local y vuelve a encender alarmas sobre la situación de la industria automotriz en la región.

Según trascendió desde el gremio SMATA, la medida podría afectar a cerca de 70 trabajadores entre personal bajo convenio y empleados fuera de convenio.

Adient es la continuadora de la histórica Johnson Controls, firma que durante años acompañó a General Motors como proveedora estratégica a nivel global. De hecho, una de las características de este tipo de empresas era instalarse cerca de las terminales automotrices para reducir costos logísticos y agilizar la producción.

Sin embargo, la situación de la planta santafesina venía deteriorándose desde hace varios años. Fuentes del sector indicaron que la empresa llegó a tener más de 200 trabajadores en 2019, pero desde entonces atravesó sucesivos recortes de personal y reducción de actividad.

Ahora, la decisión de importar butacas desde Brasil, incluso teniendo la planta ubicada a pocos kilómetros de la automotriz en Alvear, es interpretada dentro del sector como una fuerte señal de pérdida de competitividad industrial en la Argentina.

Además del impacto laboral directo, el cierre también genera interrogantes sobre el presente y el futuro de la planta de General Motors en la región, que en los últimos años redujo producción y aplicó distintos ajustes operativos.

En paralelo, desde el sindicato señalaron que la empresa se habría comprometido a abonar las indemnizaciones correspondientes junto con una compensación adicional. También se trabaja en posibles reubicaciones para parte del personal afectado dentro de otras firmas del sector automotor.

El caso de Adient se suma a una serie de multinacionales que en el último tiempo redujeron operaciones, abandonaron líneas de producción o directamente dejaron el país en medio de la caída del consumo, el aumento de costos y la apertura de importaciones.

Entre las compañías que modificaron su esquema de negocios recientemente aparecen Whirlpool, HSBC, ExxonMobil y Mercedes-Benz, entre otras.

En Santa Fe, el cierre de la planta de Pueblo Esther vuelve a poner en debate el escenario que atraviesa la industria autopartista y la creciente dependencia de productos importados para abastecer a las terminales radicadas en el país.

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