Loma Negra apaga su principal horno y expone la crisis de una construcción que no logra recuperarse

La cementera paralizará hasta noviembre uno de los hornos clave de su planta de Olavarría por la caída de la demanda, el sobrestock y el alto costo energético. La decisión refleja el freno que atraviesa la construcción, golpeada por la ausencia de obra pública y una recuperación privada insuficiente.

La decisión de Loma Negra de detener durante seis meses el principal horno de su planta de Olavarría se convirtió en una de las señales más contundentes del difícil momento que atraviesa la construcción en la Argentina. La empresa justificó la medida en el desplome de la demanda de cemento, el elevado costo del gas y el fuerte nivel de sobrestock acumulado, en un escenario donde la actividad todavía no logra recuperar el terreno perdido.

La paralización no tiene antecedentes recientes en la historia de la planta L’Amalí, considerada una de las inversiones industriales más importantes del sector cementero en los últimos años. El horno principal permanecerá apagado hasta noviembre de 2026, mientras que el segundo equipo también detendrá su actividad entre mayo y junio para luego volver a operar parcialmente desde julio.

Aunque oficialmente se trata de una parada técnica y de mantenimiento, en el sector reconocen que la verdadera explicación está vinculada al freno que atraviesa la construcción. La empresa acumuló cerca de 700.000 toneladas de clínker —el insumo base para fabricar cemento— que hoy no encuentra salida comercial por la baja actividad del mercado.

La situación deja en evidencia que la leve recuperación registrada en algunos indicadores durante marzo no alcanzó para revertir la tendencia negativa. De hecho, abril volvió a mostrar números en retroceso y confirmó que la mejora es todavía frágil y heterogénea.

Los datos de despachos de cemento reflejan con claridad ese escenario. Durante abril se comercializaron poco más de 639.000 toneladas, una cifra considerablemente inferior tanto a marzo de este año como al mismo mes de 2025. El deterioro también se observa en el acumulado del primer cuatrimestre, donde el crecimiento apenas logra empatar contra una base ya deprimida.

En paralelo, el Índice Construya mostró que la venta de insumos para la construcción continúa por debajo de los niveles del año pasado. El rebote registrado en algunos meses no alcanza para compensar la fuerte caída acumulada desde 2024.

La desaparición de la obra pública aparece como uno de los factores centrales detrás del freno del sector. El ajuste sobre la inversión estatal dejó sin actividad a numerosas obras de infraestructura y redujo de manera drástica la demanda de materiales. A eso se suma un sector privado que todavía no logra tomar el relevo con suficiente fuerza, afectado por el encarecimiento de costos, la incertidumbre económica y la caída del consumo.

En ese contexto, mantener encendidos hornos de gran escala durante el invierno implica costos difíciles de sostener. La producción de cemento requiere enormes volúmenes de gas y energía, por lo que las empresas comenzaron a ajustar operaciones para evitar producir por encima de la demanda real.

Loma Negra continuará abasteciendo al mercado utilizando el stock ya fabricado, lo que le permitirá sostener activas las líneas de molienda y despacho. Sin embargo, la decisión de apagar su principal horno durante medio año refleja la magnitud del problema que enfrenta la industria cementera.

El caso resulta particularmente simbólico porque L’Amalí fue inaugurada en 2021 como emblema de expansión y modernización industrial. Apenas unos años después, esa misma planta opera muy por debajo de su capacidad instalada, en un contexto donde la construcción todavía no encuentra señales sólidas de recuperación.

La medida también genera preocupación sobre el impacto que puede tener en toda la cadena vinculada al sector, desde proveedores industriales hasta empleo y logística. Para muchas empresas, el freno de la construcción ya dejó de ser coyuntural y empieza a consolidarse como uno de los principales desafíos económicos del año.

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