Un nuevo proyecto de inversión privada busca revitalizar un edificio histórico ubicado en la esquina de Salta y Dorrego, en pleno centro de Rosario. La desarrolladora inmobiliaria Jarpo, cuyo titular es el empresario Pablo Berretoni, obtuvo recientemente la viabilidad patrimonial por parte del Ejecutivo municipal para avanzar con una intervención que combina restauración y ampliación del inmueble situado en Salta 1898.
El edificio cuenta con un grado de protección patrimonial 2.1, lo que implica que deben preservarse sus características arquitectónicas más relevantes. En ese marco, la propuesta aprobada contempla conservar el edificio existente y sumar nuevos usos mediante un sistema constructivo independiente, diseñado para no afectar las plantas históricas.
Según el proyecto, se mantendrá la estructura actual del inmueble en planta baja y primer piso, donde continuarán los usos comerciales y de oficinas, además del subsuelo. A nivel del segundo piso se generará un espacio común que funcionará como transición y permitirá destacar elementos arquitectónicos distintivos del edificio, entre ellos su cúpula, que será restaurada como parte de las obras.
La ampliación edilicia se desarrollará por encima del nivel de terraza existente, tomando como referencia la altura del edificio lindero. De esta manera, el nuevo volumen completará los ocho niveles permitidos en esa zona del área central, con unidades destinadas a vivienda permanente o transitoria.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la preservación del valor patrimonial del inmueble. La intervención incluye la limpieza de superficies, restauración de revoques, trabajos en cornisas, balcones y molduras, recuperación de ornamentaciones, renovación de aberturas y rejas, y el tratamiento final de la fachada.
Desde el Concejo Municipal destacan que este tipo de iniciativas se encuadran en los cambios introducidos el año pasado en la normativa de protección patrimonial. Esas modificaciones permiten sumar edificabilidad en determinados inmuebles protegidos siempre que se conserve la estructura original y se respeten las pautas definidas por el Programa de Preservación del Patrimonio.
En este caso, la ampliación fue diseñada para diferenciar claramente lo histórico de lo contemporáneo. El nuevo volumen se ubicará por encima de la terraza con un retiro que funcionará como “fuelle” visual entre la construcción original y la parte moderna, utilizando una materialidad que evite replicar el estilo antiguo y permita identificar la intervención contemporánea.
El proyecto ya cuenta con la aprobación del Ejecutivo municipal y no requiere tratamiento del Concejo, ya que cumple con las condiciones urbanísticas establecidas, entre ellas el límite de altura permitido para el área y la preservación integral del edificio patrimonial.
Para la ciudad, la iniciativa representa una inversión privada que permitirá recuperar un inmueble histórico actualmente en desuso, al tiempo que aportará nuevas viviendas y actividad al área central de Rosario.































