Lifschitz anunció que la provincia tendrá Banca Pública

Por: Darío H. Schueri – Desde Santa Fe

El Gobernador Miguel Lifschitz sin dudas pateó el tablero político electoral proselitista a diez días del cierre de listas: anunció que enviará al Parlamento local un proyecto de Ley para crear un Banco público. La noticia conmovió hasta los cimientos del propio socialismo.
En política es tan importante lo que se dice, como la sensación que se pretende generar con lo anunciado. “La Provincia vuelve a tener el Banco Provincial de Santa Fe”, quedó en el imaginario colectivo.

En realidad, lo que hará el Poder Ejecutivo es mandar a las Cámaras legislativas dos proyectos para crear un Banco estatal orientado al financiamiento de los sectores productivos (como lo era el Banco Santafesino de Inversión y Desarrollo, formalmente aún en liquidación) junto con – eso sí en lo inmediato – un Fideicomiso Productivo que tenga un contrato vinculado con el agente financiero que surja del proceso licitatorio (por ejemplo se depositarían ahí los depósitos judiciales) junto con la creación de un fondo de garantías, para que las Pymes que no posean todas las condiciones que exigen los bancos o el mercado financiero, puedan acceder o bajar dicho costo con garantías otorgadas por esa herramienta.

De manera paralela, a fin de junio vence el contrato del servicio de agente financiero con el NBSF, con lo cual el Gobernador anunció el nuevo llamado a licitación del servicio de exclusividad con otras propuestas de herramientas de mayor potencia. Vale decir que de la licitación podrán participar el NBSF, el Banco Nación, el Macro, Santander, Credicoop entre otros, siempre y cuando se ajusten al pliego que, por ejemplo, exige presencia en todo el territorio provincial.

En rigor ambas entidades, el Banco agente financiero del estado como banca comercial, hoy el NBSF, y el Banco público creado por Ley van a coexistir hasta que se termine el nuevo contrato con el nuevo agente financiero exclusivo de la Provincia. A partir de allí (tal vez en el gobierno que surja en el año 2023) es probable que ya no se renueve ese compromiso con quien este año gane la licitación; y ahí si la Provincia pasaría a tener de nuevo su banca estatal comercial, además de prestamista de los sectores productivos.
Mientras tanto, con el Fideicomiso Productivo se emulará la “Corporación Para el Desarrollo”, creada en la provincia por ley desde 1996 y resucitada en el año 2009 por Hermes Binner y Angel Sciara, pero tampoco instrumentada.

Más acá en el tiempo, hace dos años, el ex Ministro de la Producción Luis Contigiani junto con el actual titular de la cartera de Economía Gonzalo Saglione, idearon el Fondo de Inversión y Desarrollo de la Provincia de Santa Fe que otorgó más de 1.000 préstamos a tamberos y Pymes.

El actual candidato a Gobernador Antonio Bonfatti declaraba hace poco tiempo atrás que “Santa Fe tiene que volver a tener una herramienta financiera y no digo un nuevo banco que debe estar bajo las normas del Banco Central e impone condiciones. Tiene que ser autónoma la provincia en sus decisiones. Ojalá que en cada pueblo tengamos una empresa nueva y para eso la herramienta financiera tiene que estar al servicio de emprendedores, desarrolladores, de empresarios para generar trabajo, créditos sumamente baratos y largo plazo con condicionantes (presentación del proyecto, trabajo en blanco, decente, aportes sociales y previsionales)”.

En el año 2012 Bonfatti siendo Gobernador había mandado a las Cámaras un proyecto creando la “Corporación Financiera Para El Desarrollo” que nunca vio la luz.

Hoy, Miguel Lifschitz pone proa nuevamente a la ilusión: el Banco estatal santafesino.

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