La plaza financiera rosarina busca recuperar protagonismo y fortalecer su presencia dentro del mercado de capitales argentino. Ese fue uno de los principales objetivos de “Miradas al Futuro | Rosario 2026”, el encuentro organizado por la Cámara de Agentes de Bolsa de Rosario (CADAB) que reunió a unos 370 asistentes en la Bolsa de Comercio de Rosario.
La jornada funcionó, además, como una señal de reactivación institucional de la entidad que nuclea a los agentes de la región. La apertura estuvo a cargo del presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Pablo Bortolato; el titular de CADAB, Paulo Belluschi; y el director ejecutivo de Nasini S.A., Lisandro Nasini, con la moderación de Mariano Galíndez.
Para Nasini, el encuentro representó la culminación de un proceso que comenzó hace aproximadamente dos años, cuando los agentes rosarinos retomaron la convocatoria y comenzaron a trabajar en una mayor participación institucional.
“El objetivo es demostrar que unidos podemos generar iniciativas y mostrarle a la Cámara Nacional, a las otras entidades y al regulador que somos una plaza presente y que queremos participar”, explicó Nasini en diálogo con ON24.
Una cámara que busca consolidar su presencia
La iniciativa también incluyó un acuerdo de cooperación con la Cámara de Buenos Aires, a partir del cual Rosario se incorporó a un esquema de trabajo conjunto. En ese marco, “Miradas al Futuro” —un ciclo de charlas que ya se desarrollaba en Buenos Aires— tendrá continuidad en Rosario y, según anticipó Nasini, la intención es que el encuentro pueda repetirse anualmente.
La convocatoria local tuvo una respuesta similar a la registrada en Buenos Aires, donde habían participado alrededor de 400 personas. En Rosario, la asistencia rondó las 370 personas, según los organizadores.
El programa incluyó tres paneles vinculados con sectores considerados estratégicos para el mercado: agro, mercados y economía. Además, el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Roberto E. Silva, participó de manera virtual con una exposición centrada en los avances normativos y las perspectivas del mercado de capitales.
Durante su presentación, Silva puso el foco en el proceso de modernización regulatoria que lleva adelante el organismo, al que definió como un “Big Bang” regulatorio. Según explicó, la iniciativa apunta a simplificar procesos, reducir trabas burocráticas y costos y facilitar el acceso al financiamiento, manteniendo los mecanismos de transparencia, supervisión y protección al inversor.
El debate por los cheques
Uno de los temas que atravesó la exposición del titular de la CNV fue la reciente Resolución 1166, que restringió el uso de cheques por parte de los agentes de bolsa.
Según relató Nasini, Silva planteó que la medida no será derogada y explicó que, desde la perspectiva del regulador, se habían detectado conductas que permitían a algunas empresas evitar el impuesto al cheque mediante operaciones canalizadas a través de agentes.
Sin embargo, el funcionario también habría señalado que la CNV analiza alternativas para equilibrar las condiciones de competencia entre los Agentes de Liquidación y Compensación (ALyC) y los bancos.
El punto resulta relevante para los agentes porque, de acuerdo con la mirada planteada durante el encuentro, las restricciones sobre determinadas operatorias pueden derivar en un desplazamiento de flujos hacia el sistema bancario, en detrimento de otros participantes del mercado de capitales.
Pymes y financiamiento: el desafío de ampliar la llegada
Más allá de las discusiones regulatorias, uno de los ejes que Nasini considera centrales para el sector es lograr que más empresas conozcan las herramientas disponibles en el mercado de capitales.
Obligaciones negociables, cheques de pago diferido y otros instrumentos permiten que las empresas puedan diversificar sus fuentes de financiamiento y no depender exclusivamente del crédito bancario. Sin embargo, para el directivo todavía existe un importante universo de compañías que permanece al margen por desconocimiento o falta de confianza.
“Hay mucha gente que no opera por desconocimiento”, señaló.
En ese sentido, Nasini sostuvo que existe una responsabilidad de los propios agentes para acercar estas alternativas a las empresas de todo el país y desarrollar vehículos que permitan canalizar de manera más eficiente la demanda de financiamiento.
La experiencia de otras compañías puede jugar un papel importante. Cuando una pyme accede al mercado, consigue financiamiento y el proceso resulta exitoso, se genera un efecto de confianza que puede trasladarse a otras empresas.
Para Nasini, ese mecanismo puede transformarse en un círculo virtuoso, en el que los casos exitosos generan mayor familiaridad con los instrumentos y favorecen que otros empresarios se animen a explorar estas alternativas.
La mirada puesta en 2027
El escenario hacia el próximo año aparece, sin embargo, como uno de los principales interrogantes para el mercado. La proximidad del calendario electoral y la evolución de las variables macroeconómicas pueden condicionar tanto las decisiones de quienes buscan financiamiento como las de los inversores.
Nasini remarcó que la previsibilidad será un factor determinante. Para una empresa que pretende emitir deuda a uno, dos o tres años, la posibilidad de proyectar variables como el tipo de cambio y las tasas resulta central para definir qué instrumento utilizar y a qué costo.
El mismo problema aparece del lado del inversor: quien dispone de fondos para comprar deuda también debe evaluar el riesgo de que una variación significativa del tipo de cambio termine afectando el rendimiento de una inversión denominada en pesos.
En ese escenario, las expectativas pueden terminar condicionando el funcionamiento del circuito completo: desde la decisión de una empresa de emitir deuda hasta la disposición de un inversor a comprarla.
“El mercado es el principal termómetro de todo eso”, resumió Nasini, al describir la sensibilidad con la que los inversores reaccionan ante cambios en las expectativas económicas.
Así, mientras la CNV plantea una agenda de modernización y simplificación regulatoria, los agentes de la plaza rosarina buscan fortalecer su representación y ampliar el acceso de empresas al mercado de capitales. El desafío hacia 2027 pasará, entre otros factores, por conseguir que esas herramientas sean más conocidas y utilizadas, en un contexto donde la previsibilidad económica tendrá un peso central en las decisiones de financiamiento e inversión.



























