“Faltan muchísimas más capacitaciones”

El pasado 12 de agosto se desarrolló la jornada “Aplicaciones Responsables” en la localidad bonaerense de Coronel Suárez. El evento surge de la articulación público privada entre el Ministerio de Agricultura de la Nación, el INTA, la Cámara de Sanidad Agroalimentaria y Fertilizantes (CASAFE), Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeARCA) y AACREA.

Durante el encuentro más de 300 productores, técnicos, autoridades y público en general pudieron evidenciar el largo trabajo que se viene desarrollando para demostrar a campo cómo se puede reducir la deriva cuando se aplican las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA).

A pesar de que las condiciones climáticas el día de la jornada “Aplicaciones Responsables” no eran las recomendadas por las buenas prácticas agrícolas para realizar una aplicación, la deriva nunca excedió los 100 metros de distancia, tanto en la pulverización aérea como la terrestre. Las aplicaciones se realizaron con agua en el tanque, y al momento de efectuarlas, la velocidad persistente del viento superaba los 25 km/h, con ráfagas que alcanzaron los 50 km/h, y con una humedad relativa del 50%. Los resultados registrados en tarjetas sensibles ubicadas al efecto, evidenciaron que en el caso terrestre la deriva llegó hasta los 20 metros y en el aéreo hasta los 40 metros.

Esta experiencia demuestra que calibrando la máquina de manera correcta y realizando correctamente y de manera responsable la labor del aplicador se puede minimizar la deriva.

Eduardo Moavro, Director de la dirección de Cultivos Extensivos del Minagri detalló “Es indispensable remarcar que esta jornada se encuentra enmarcada dentro de un plan de trabajo que viene desarrollando el sector público y privado desde hace algún tiempo. El año pasado el MAGyP recibió el pedido de la industria, encolumnada en CASAFE, para que sentáramos una posición respecto al tema de la deriva, la cual es la distancia que alcanzan las gotas fuera del objetivo producto de una mala aplicación de fitosanitarios, y se trata de una cuestión muy sensible y que hoy no tiene una norma nacional que la regule. Por lo tanto, en octubre del año pasado lanzamos el documento “Pautas sobre Aplicaciones de Productos Fitosanitarios en áreas Periurbanas” en base a la mayor cantidad de elementos técnicos y científicos disponibles, donde recomendamos el resguardo de 100 metros para aplicaciones terrestres y 200 metros para aplicaciones aéreas. Es así que estas jornadas se enmarcan dentro de esta iniciativa que busca mostrar a diferentes públicos (legisladores nacionales, provinciales, consejos deliberantes, ejecutivos municipales, prensa, productores, aplicadores y a la comunidad en general) y de manera práctica, que es posible la reducción de la deriva compatible con las distancias recomendadas en el documento citado previamente”.

Esta es la segunda jornada de este tipo realizada durante lo que va del año (la anterior se desarrolló en la localidad de Salto, provincia de Buenos Aires). “Para lo que resta del año y si el clima nos acompaña esperamos concretar al menos cuatro nuevas jornadas destinadas a concientizar y capacitar a la mayor cantidad de aplicadores”.

Al mismo tiempo invitamos al público en general a que asista para que vea de cerca que si el producto fitosanitario se aplica como es debido en base a las buenas prácticas agrícolas y se respetan las distancias estipuladas no hay ningún tipo de inconveniente.

“Lo ideal sería llegar a la mayor cantidad de gente posible y que el resultado de estas jornadas a campo se replique en la televisión y en las radios para hacer de esto algo masivo”, explicó Lucrecia Santinoni, Directora de la Dirección Nacional de Producción Agrícola y Forestal del MINAGRI.

Por su parte, Moavro reflexiona que todavía hay mucho trabajo que hacer por delante: “Faltan muchísimas más capacitaciones pero tanto el sector público y como el privado están involucrados para que esto suceda. Este proceso ha permitido justamente no solo consolidar los vínculos institucionales sino establecer una red estrecha, fluída y de confianza lo cual es altamente positivo tanto para CASAFE como para el MINAGRI.

Finalmente, Santinoni adelanta una cuestión fundamental y por la que CASAFE trabaja a diario: la necesidad de una normativa nacional. “Lamentablemente al haber un gran vacío legal se reproducen como hongos distintas normativas en diversas localidades y regiones que en la mayoría de los casos se contradicen, es necesaria una norma general para regular el tema de las derivas en la aplicación de productos para la protección de cultivos. El documento que nosotros presentamos junto al sector privado son simplemente recomendaciones pero creo que son la base científica y técnica necesaria a utilizar para aquellos que deben legislar”. (Casafe)

 

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