Crece el número de productores que asegura su producción

En pocos meses el ciclo de los cultivos se renueva y el productor comenzará a pensar en la campaña de grano fino. Si bien el trigo y la cebada siguen siendo los cereales de invierno con más hectáreas sembradas en la Argentina, cabe mencionar que el garbanzo, la colza y la arveja vienen creciendo en aceptación durante los últimos dos años. Para esta nueva campaña,  a menos de dos meses del inicio de la campaña en el sudoeste, los pronósticos climáticos son favorables en cuanto a lluvias y temperatura lo que puede favorecer la intención de siembra.  Además el principal motivo para incluir trigo o cebada en la rotación es la necesidad de realizar una cobertura invernal del lote, sirviendo además para mejorar la estructura del suelo.

Uno de los factores que será determinante este año es la cambiante situación climática que ha marcado el éxito o no de campañas anteriores. Los expertos apuntan que, en este sentido no todas son malas noticias para los cereales, ya que viene creciendo el número de productores que no arriesgan y aseguran sus cultivos  tomando el costo del seguro como un insumo más. 

Si bien los cultivos de trigo y cebada comienzan a sembrarse en mayo, el mayor riesgo aparece al comienzo de encañazón. En ese momento es cuando las plantas  están más susceptibles a sufrir daños los que se dan generalmente por granizo o las heladas tardías, sobre todo en el sur de Pcia. de Bs As. En proporción “la fina” suele tener mayor siniestralidad que la campaña de grano grueso. Y si bien existen zonas de bajo índice siniestral y zonas del país donde el riego es mayor, el cambio climático se encarga de desdibujar estos límites  año a año.

Las zonas más riesgosas para la helada tardía en fina son: el Sudeste  y Sudoeste de Buenos Aires. Estos fenómenos de frío que se dan durante octubre y el daño causado en ese estadio del cultivo, puede ser muy severo.

 

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