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Sin el Big Mac “intervenido”, Argentina tiene atraso cambiario

The Economist armó el índice Big Mac, que muestra el atraso o adelanto cambiario. Pero el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, planchó el precio de la hamburguesa para no mostrar inflación. Y el índice de la revista perdió relevancia. Ahora el estudio Broda cambió el sandwich: armó el índice en base a la McNífica, y el atraso cambiario arrojó un 42,4% con los datos de principios de septiembre.

A la fecha del último relevamiento de la revista británica, 9 de septiembre, el precio de la hamburguesa McNífica (sola, no en combo) en Argentina era de $ 37. Al dividir ese valor por el tipo de cambio oficial del momento ($ 5,7), costaba 6,49 dólares.

Ese valor es más caro que el que registraban los locales de McDonalds en Estados Unidos para la Big Mac (que en el mundo es más barata en sólo 2% a 3% que la McNífica), de 4,56 dólares.

El tipo de cambio que acomodaba el precio de la hamburguesa argentina con la estadounidense era de $ 8,12, más cerca del blue a $ 9,42 que al oficial. Al compararlo con el tipo de cambio fijado por el Banco Central (BCRA), arrojaba una apreciación cambiaria del 42,4%.

La consultora liderada por Miguel Angel Broda tomó los relevamientos de The Economist en base al sandwich de hamburguesa doble para el resto de los países e incorporó la McNífica (simple con tomate, lechuga y cebolla) para Argentina.

Según publicó El Cronista Comercial. el resultado es que el país tiene la economía con el mayor atraso cambiario, seguida por Finlandia (19,3%), Canadá (17%), Brasil (15,7%) y Francia (13,4%). Del otro lado del espectro, los países con mayor adelanto cambiario son India (69,7%) y Sudáfrica (59,4%). Entre los países latinos, Uruguay muestra un atraso del 3,3%; Chile, un adelanto del 13,5% y Perú, del 21,5%.

El índice Big Mac -que se basa en la teoría de la paridad del poder de compra, que permite comparar el costo de vida a través de una canasta de productos- quedó distorsionado para medir la competitividad de la economía desde que Moreno pidió a la empresa que pisara el precio de la hamburguesa por ser uno de los productos relevados por el índice de precios al consumidor (IPC) del Indec. De esta manera, se baja artificialmente el indicador de inflación. El Big Mac cuesta hoy 23,6 pesos.

Si bien la pérdida de dólares de la economía, el deterioro del superávit comercial y la brecha con el dólar paralelo demuestran que el tipo de cambio oficial no está en su valor de equilibrio, el índice Big Mac no deja de ser una medida muy simple del atraso cambiario, aclararon en la consultora. La simplificación consiste en que el costo de producción con bienes transables de la hamburguesa es una proporción menor del costo total (que incluye los gastos en marketing, por ejemplo). En tanto, en Argentina tiene el precio de un consumo de clase media y alta, pero en Estados Unidos es el destinado a gente más pobre.

Al comparar el tipo de cambio oficial argentino con el promedio histórico del tipo de cambio real multilateral (ajustado por la inflación real, excepto de los períodos hiperinflacionarios y comparado con la canasta de monedas de los socios comerciales), el peso está sobrevaluado un 15,8%, según datos de Broda.

De todos modos, la señal de que el país viene perdiendo competitividad se observa en el deterioro del 32% del superávit comercial acumulado hasta agosto respecto del año pasado, que se conoció ayer. Sumó u$s 6.292 millones, porque las importaciones crecieron (12%), por encima de las exportaciones (4%). Las ventas externas argentinas se volvieron caras, porque el valor en pesos es alto y el tipo de cambio, bajo. Al revés de las importaciones.

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