El programa no sólo potenció la eficiencia en el manejo de fitosanitarios sino que sus métodos de trabajo fortalecieron la seguridad en el resto de las labores.
Shell adquirió diez mil créditos de soja certificada bajo el doble estándar RTRS (estándar internacional para soja) y Agricultura Certificada de Aapresid de cuatro establecimientos argentinos.