Varios son los analistas que se preguntan por qué razón, cuando la participación de EE.UU. en la producción de soja y las exportaciones se ha reducido, el mundo sigue utilizando a Chicago como el mercado de referencia.
Al revisar nuestro pasado, evaluar el presente y proyectarnos al futuro, se hace evidente que necesitamos consensuar cuanto antes una nueva propuesta económica y social a mediano plazo para el país.