La minería proyecta volver al Gran Rosario: una terminal portuaria podría reactivarse

El proyecto Agua Rica, que Glencore desarrolla en Catamarca, contempla volver a utilizar las instalaciones portuarias de Minera Alumbrera, en el complejo de Terminal 6. La iniciativa forma parte de una inversión estimada en US$ 6.393 millones y prevé comenzar a operar en 2031, con impacto potencial en el transporte ferroviario y la actividad portuaria del Cordón Industrial.

Puerto General San Martín podría volver a ocupar un lugar estratégico en la cadena logística de la minería argentina. El avance del proyecto Agua Rica, en Catamarca, abre la posibilidad de recuperar la actividad de la antigua terminal de cargas minerales de Minera Alumbrera, ubicada dentro del complejo de Terminal 6.

La iniciativa, impulsada por Glencore, contempla aprovechar esa infraestructura para recibir, almacenar y embarcar concentrados minerales con destino a los mercados internacionales. De esta manera, el Cordón Industrial santafesino volvería a integrarse a una operación de exportación minera de gran escala.

El emprendimiento acaba de obtener la aprobación para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), mediante la Resolución 1854/2026 del Gobierno nacional, publicada el 27 de octubre en el Boletín Oficial. La inversión total declarada alcanza los US$ 6.393,6 millones, correspondientes al desarrollo integral del proyecto.

Una cadena logística que llegará hasta el Paraná

El esquema de transporte diseñado para Agua Rica contempla una combinación de infraestructura minera, ferroviaria y portuaria. El concentrado será procesado en instalaciones vinculadas a Minera Alumbrera, en Catamarca, y trasladado mediante un mineraloducto hasta Tucumán.

Desde allí, la carga continuará por ferrocarril hasta Puerto General San Martín, donde se utilizarán las instalaciones portuarias para su almacenamiento y posterior embarque.

La recuperación de esta terminal representa un movimiento relevante para la infraestructura logística regional. Su actividad se había reducido luego del agotamiento de la explotación de Bajo de la Alumbrera, por lo que el nuevo proyecto podría devolverle protagonismo dentro del circuito exportador.

El cronograma y las oportunidades para la región

De acuerdo con la documentación oficial, la construcción del proyecto tiene como fecha estimada de inicio el 1° de noviembre de 2027, mientras que la puesta en marcha de las operaciones está prevista para el 1° de octubre de 2031.

El desarrollo minero proyecta una vida útil de 23 años. Además, establece un compromiso de contratación de proveedores locales equivalente al 54% de los montos destinados a la adquisición de bienes, servicios y obras de infraestructura.

Si se cumplen los plazos y las previsiones, la reactivación de la terminal podría generar oportunidades para empresas de transporte ferroviario, operadores portuarios, prestadores de mantenimiento y proveedores de servicios del Cordón Industrial.

Al mismo tiempo, ampliaría el movimiento de cargas minerales a través del río Paraná y reforzaría el papel de los puertos del Gran Rosario en una actividad exportadora que busca ganar escala en el país.

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