Rosario quedó formalmente incluida en la carrera para convertirse en una de las sedes del Mundial de Rugby 2035. El Gigante de Arroyito integra la nómina de estadios presentada por la Unión Argentina de Rugby (UAR) junto con las federaciones de Uruguay, Chile y Brasil, que formalizaron ante World Rugby la candidatura conjunta para organizar la máxima competencia del rugby internacional.
La propuesta contempla que los cuatro países reciban partidos en caso de ser seleccionados. En total, la postulación regional reúne una población cercana a los 283 millones de habitantes y busca aprovechar la experiencia acumulada por las cuatro naciones en la organización de grandes acontecimientos deportivos.
El Gigante, entre los estadios argentinos
Además del escenario de Rosario, la propuesta incluye otros siete estadios en territorio argentino: el Monumental y el José Amalfitani, en Buenos Aires; el Estadio Único Diego Armando Maradona, en La Plata; el Mario Alberto Kempes, en Córdoba; el Madre de Ciudades, en Santiago del Estero; el Padre Martearena, en Salta; y el Malvinas Argentinas, en Mendoza.
La nómina internacional se completa con tres escenarios emblemáticos: el Maracaná de Río de Janeiro, el Estadio Nacional de Santiago de Chile y el Estadio Centenario de Montevideo.
Para Rosario, la inclusión del Gigante representa una posibilidad de volver a quedar en el mapa de grandes eventos deportivos internacionales. El estadio de Rosario Central atraviesa además un proceso de ampliación y modernización, con la incorporación de una tercera bandeja que elevará su capacidad y obras vinculadas con palcos, accesos y estacionamiento, aspectos relevantes para una eventual organización mundialista.
Una decisión que todavía está lejos
La presentación de la candidatura no significa que las sedes estén confirmadas. El proceso continuará durante los próximos meses con el análisis de la documentación presentada y visitas técnicas de World Rugby a los escenarios postulados.
El organismo internacional prevé anunciar en mayo de 2027 las sedes preferidas, mientras que la decisión definitiva sobre la organización del Mundial de 2035 será tomada por el Consejo de World Rugby y se conocerá en noviembre de 2027.
La candidatura sudamericana tendrá además competencia internacional. Entre los países que aparecen en carrera para organizar la competencia se encuentran Japón y España, mientras que también existen movimientos de otras federaciones interesadas en quedarse con la edición de 2035.
Un Mundial con fuerte impacto económico
La apuesta no es solamente deportiva. La Copa del Mundo de Rugby se convirtió en uno de los grandes acontecimientos internacionales capaces de movilizar turismo, consumo, infraestructura y actividad económica en las ciudades anfitrionas.
La edición disputada en Francia en 2023 convocó a más de 2,3 millones de espectadores en los estadios y generó un impacto económico significativo para el país organizador. Según datos difundidos por la organización, aquel torneo produjo un beneficio económico neto de 871 millones de euros para Francia, además de un gasto directo estimado en 1.800 millones de euros.
Para la región, una eventual llegada del Mundial implicaría por lo tanto mucho más que la disputa de algunos partidos. Hotelería, gastronomía, transporte, comercio y servicios podrían formar parte de la cadena de actividad generada alrededor de una competencia que atrae visitantes internacionales.
La oportunidad histórica para Sudamérica
La candidatura tiene además un componente simbólico: si resulta elegida, sería la primera vez que una Copa del Mundo masculina de rugby se disputa en Sudamérica.
Argentina tiene una relación histórica con la competencia: Los Pumas participaron de todas las ediciones desde 1987, alcanzaron tres semifinales y lograron el tercer puesto en Francia 2007. La propuesta conjunta busca aprovechar esa tradición y combinarla con la expansión del rugby en los países vecinos.
Para Rosario, el primer paso ya está dado. El Gigante de Arroyito figura entre los escenarios presentados ante World Rugby. Ahora comienza un proceso de evaluación que tendrá su primera definición importante en mayo del próximo año y que culminará, si todo avanza según el cronograma previsto, en noviembre de 2027.
Hasta entonces, Rosario tendrá una candidatura mundialista sobre la mesa, pero todavía no una sede confirmada.



























