Timbúes vuelve a ocupar un lugar central en el mapa energético nacional. La localidad santafesina quedó incluida en la nueva etapa de privatizaciones que impulsa el Gobierno de Javier Milei, con una operación que podría movilizar alrededor de US$300 millones.
El activo en cuestión es la Central Termoeléctrica José de San Martín, una de las principales instalaciones de generación eléctrica del país, ubicada en el corazón del corredor industrial y portuario del Gran Rosario.
Pero hay una precisión importante: el Gobierno no venderá directamente la central, sino la participación accionaria que el Estado conserva en la sociedad que la controla.
Qué se pone en venta
Enarsa es actualmente propietaria del 68,83% de Termoeléctrica José de San Martín SA, por lo que la intención oficial es desprenderse de ese paquete accionario. Las estimaciones que circulan en el mercado energético ubican el valor de la participación estatal en torno a los US$300 millones.
La sociedad también cuenta con participación de empresas privadas del sector energético, entre ellas Central Puerto, AES Argentina, Enel Generación El Chocón y Pampa Energía. Esto abre uno de los interrogantes que tendrá el proceso: si alguno de los actuales accionistas buscará ampliar su participación o si aparecerán nuevos jugadores interesados en quedarse con el control de la compañía.
La venta forma parte de un esquema más amplio de desinversión del Estado en empresas vinculadas a la generación eléctrica. En paralelo, la Nación prepara la salida de su participación mayoritaria en Termoeléctrica Manuel Belgrano, ubicada en Campana. Entre ambas operaciones, los paquetes estatales podrían representar cerca de US$600 millones.
Una central estratégica para Santa Fe
La ubicación de la José de San Martín es uno de los factores que explica el interés que despierta la operación.
La planta está instalada en Timbúes, dentro de una zona donde conviven algunas de las mayores terminales agroexportadoras del país, industrias, plantas de procesamiento y una infraestructura logística directamente vinculada con la Hidrovía Paraná-Paraguay.
Con una potencia nominal instalada de 800 MW, la central forma parte del Sistema Argentino de Interconexión y tiene un papel relevante en el abastecimiento eléctrico de la región. Durante 2024 produjo aproximadamente 3.338 GWh y consumió unos 540 millones de metros cúbicos de gas natural, según datos oficiales.
Por eso, la operación trasciende la discusión sobre quién será el próximo accionista mayoritario. Se trata también de definir quién tendrá el control privado de una infraestructura energética estratégica localizada en uno de los principales polos productivos de la Argentina.
Un movimiento previo que pasó casi inadvertido
Antes de que tomara fuerza la posibilidad de la venta, hubo otro movimiento relevante.
El 13 de agosto, la Secretaría de Energía autorizó mediante la Resolución 203/2026 el cambio de titularidad de la Central Termoeléctrica Timbúes a favor de Termoeléctrica José de San Martín SA. El trámite había comenzado semanas antes y contó con la aprobación de Cammesa luego de verificar que la sociedad cumplía con los requisitos técnicos, societarios y comerciales correspondientes.
La autorización tuvo vigencia retroactiva al 1° de julio y terminó de ordenar formalmente la situación de la central dentro del mercado eléctrico mayorista.
La coincidencia temporal entre ese movimiento societario y el avance de la privatización puso nuevamente el foco sobre la usina de Timbúes. No obstante, hasta el momento no existe documentación oficial que permita afirmar que el cambio de titularidad haya sido realizado específicamente como paso previo a la venta.
Timbúes, cada vez más estratégico
La privatización de la termoeléctrica se suma a una serie de proyectos que están modificando el perfil económico de Timbúes.
La localidad concentra desde hace años inversiones vinculadas al complejo agroexportador y portuario y, más recientemente, comenzó a sumar nuevos proyectos de infraestructura logística. Entre ellos se encuentra una terminal multipropósito que recibió aprobación bajo el RIGI y contempla una inversión cercana a US$277 millones.
A esto se suma el proyecto que analiza Pampa Energía, que contempla una nueva terminal portuaria en Timbúes vinculada con su estrategia para producir fertilizantes y abastecer al mercado agrícola de la región. La iniciativa se encuentra todavía en una etapa preliminar.
En ese contexto, la posible privatización de la central José de San Martín agrega un nuevo capítulo a la transformación de Timbúes: de un nodo fundamental para la exportación de granos y derivados a un territorio donde confluyen energía, industria, fertilizantes, logística y puertos.
La pregunta que ahora queda abierta es quién se quedará con el 68,83% de una compañía que controla una de las principales centrales eléctricas del país y que, por su ubicación, tiene un valor estratégico que excede ampliamente los US$300 millones que el mercado estima para la operación.

























