Argentina y Uruguay flexibilizan los vuelos: qué cambia con el nuevo acuerdo de cielos abiertos

Los dos países firmaron un nuevo acuerdo aerocomercial que elimina las restricciones de capacidad y permite a las compañías definir libremente la cantidad de vuelos y frecuencias según la demanda. La medida también facilita nuevas rutas y acuerdos de cooperación entre aerolíneas.

Argentina y Uruguay dieron un nuevo paso hacia la liberalización de sus mercados aerocomerciales. Los gobiernos de ambos países firmaron en Montevideo un nuevo Acuerdo de Servicios Aéreos que elimina los límites de capacidad y otorga mayor libertad a las compañías para definir sus operaciones entre ambos territorios.

El entendimiento fue rubricado por los cancilleres Pablo Quirno y Mario Lubetkin y establece un marco más flexible para el transporte aéreo de pasajeros y carga. En la práctica, las aerolíneas podrán determinar la cantidad de vuelos y la capacidad de sus servicios de acuerdo con las condiciones comerciales y la demanda del mercado.

Más libertad para sumar vuelos y rutas

Uno de los principales cambios del acuerdo es el levantamiento de las restricciones que limitaban la cantidad de frecuencias y la capacidad disponible.

A partir del nuevo esquema, las compañías podrán ajustar su oferta con mayor libertad, aumentando o reduciendo frecuencias según el comportamiento de la demanda.

El acuerdo también contempla una mayor flexibilidad en materia de rutas y habilita a las empresas a establecer acuerdos de cooperación comercial, entre ellos los conocidos códigos compartidos (codeshare).

Este tipo de convenios permite que una aerolínea comercialice vuelos operados por otra compañía, ampliando la cantidad de destinos que puede ofrecer a sus pasajeros sin necesidad de operar directamente todas las rutas.

Qué pasa actualmente con los vuelos entre Argentina y Uruguay

El mercado bilateral tiene actualmente una oferta concentrada principalmente en Aerolíneas Argentinas, que conecta Buenos Aires con Montevideo y Punta del Este.

La compañía opera actualmente 24 vuelos semanales entre Buenos Aires y Montevideo y otros cinco hacia Punta del Este. Para la temporada de verano está previsto un incremento significativo de las frecuencias hacia el principal destino turístico uruguayo.

Además, GOL tiene previsto volver a operar la ruta hacia Punta del Este durante la temporada de verano, con tres vuelos semanales.

El nuevo marco podría abrir la puerta a una mayor participación de otras compañías y a la aparición de nuevas conexiones, especialmente si se concretan proyectos de aerolíneas uruguayas.

Una oportunidad para la conectividad con el interior

Uno de los aspectos que puede generar mayor impacto a mediano plazo es la posibilidad de ampliar la conectividad más allá de Buenos Aires.

El nuevo esquema podría facilitar el desarrollo de rutas que vinculen ciudades del interior argentino con destinos uruguayos, especialmente en un escenario en el que nuevas compañías busquen ingresar al mercado.

En ese sentido, el proyecto de la aerolínea uruguaya SUA aparece como una de las iniciativas que podrían beneficiarse de un marco regulatorio más flexible.

Para los pasajeros, una mayor cantidad de operadores y frecuencias podría traducirse en más alternativas de horarios, nuevas conexiones y una mayor competencia comercial, aunque estos beneficios dependerán de las decisiones que finalmente adopten las aerolíneas.

La estrategia de cielos abiertos

El acuerdo entre Argentina y Uruguay forma parte de la política de “cielos abiertos” que el Gobierno argentino viene impulsando con distintos países.

El objetivo es reducir las restricciones regulatorias que históricamente condicionaron la expansión de las rutas internacionales y permitir que las compañías determinen sus operaciones en función de la demanda.

La lógica detrás del nuevo esquema es que la oferta aerocomercial no quede atada a cupos predeterminados, sino que sean las propias empresas las que definan dónde volar, con qué frecuencia y con qué capacidad, de acuerdo con las oportunidades comerciales.

Argentina ya avanzó en acuerdos de características similares con otros mercados de la región y con países de fuera de Sudamérica. El entendimiento con Uruguay profundiza esa estrategia y actualiza el marco bilateral del transporte aéreo entre ambos países.

Para Rosario y otras ciudades del interior, el efecto más interesante del nuevo escenario estará en saber si la liberalización logra traducirse en nuevas rutas directas y una oferta internacional más amplia, más allá del tradicional eje Buenos Aires-Montevideo.

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