Luego de haber logrado reducir las largas filas de camiones que durante años colapsaron los accesos a los puertos del Cordón Industrial, el Gobierno de Santa Fe ya trabaja en una nueva estrategia para acompañar el crecimiento de la producción y de las exportaciones. La iniciativa contempla la creación de playas concentradoras de logística ubicadas fuera del radio de influencia de las terminales portuarias, con el fin de administrar de manera más eficiente el flujo de cargas hacia los puertos.
La propuesta fue presentada por el secretario de Cooperación de la Provincia, Cristian Cunha, durante el Congreso de AcSoja, donde repasó los resultados obtenidos con el Sistema de Turnos y Ordenamiento de Puertos (STOP) y adelantó los próximos pasos de la política logística provincial.
Cunha recordó que durante muchos años el ingreso de camiones a las terminales portuarias estuvo marcado por largas esperas sobre las banquinas, problemas de tránsito, accidentes y hechos de inseguridad que también afectaban a las localidades del Cordón Industrial.
Para revertir esa situación, explicó, se implementó el sistema STOP, una herramienta que organiza el ingreso de los camiones en función de la capacidad operativa de descarga de cada puerto.
El funcionario comparó el funcionamiento del sistema con el de un consultorio médico. “Si todos los pacientes llegan a la misma hora, la sala de espera colapsa aunque existan turnos. Eso era lo que ocurría en los puertos”, ejemplificó.
Según detalló, la clave estuvo en coordinar a todos los actores de la cadena logística —terminales portuarias, transportistas, productores y gobiernos locales— para distribuir de manera más equilibrada la llegada de los camiones.
De esa forma, sostuvo, fue posible modificar una dinámica que llevaba más de veinte años instalada y hacerlo en un plazo relativamente corto.
El próximo desafío: una logística pensada para crecer
Más allá de los avances alcanzados, desde la Provincia consideran que será necesario dar un nuevo salto en materia logística para responder al incremento previsto en la producción agroindustrial.
En ese contexto surgió el proyecto de desarrollar playas logísticas o centros concentradores ubicados fuera del actual radio portuario de unos 30 kilómetros.
La idea es que estos espacios funcionen como nodos de regulación del tránsito pesado, permitiendo administrar el ingreso de los camiones hacia las terminales sin que la congestión vuelva a trasladarse a las rutas y accesos.
El desafío cobra relevancia frente a las proyecciones que anticipan una producción cercana a los 200 millones de toneladas y un mayor movimiento de buques a partir de las futuras mejoras en la Hidrovía.
“Si llegamos a ese nivel de producción y mayor profundidad de navegación, necesitamos preguntarnos cómo vamos a administrar semejante flujo de cargas”, planteó Cunha.
Nueva herramienta de monitoreo
El secretario también adelantó que la Provincia trabaja en un nuevo programa denominado PULSO, una plataforma que permitirá monitorear en tiempo real el movimiento de cargas en todo el territorio santafesino.
La intención es que las decisiones vinculadas a la logística y la infraestructura se apoyen en información precisa y actualizada, dejando de lado diagnósticos basados únicamente en estimaciones.
Infraestructura, inversión privada y planificación
Para el funcionario, el crecimiento del sistema logístico requerirá combinar las inversiones públicas en infraestructura con una mayor participación del sector privado en el desarrollo de los futuros centros logísticos.
En ese sentido, recordó que la Provincia viene ejecutando importantes obras viales en el área portuaria, entre ellas la construcción del tercer carril de la Ruta Provincial 21, dentro de un plan de inversiones que supera los 1.500 millones de dólares.
No obstante, consideró que el desarrollo de playas logísticas externas demandará nuevas inversiones privadas y una planificación sostenida en el tiempo.
“La logística debe pensarse con una mirada de cinco o diez años, más allá de la gestión de un gobierno”, afirmó.
Con el mayor complejo agroexportador del país concentrado sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay, Santa Fe busca anticiparse al crecimiento de la actividad para evitar que el aumento del movimiento de cargas vuelva a generar los problemas que durante décadas caracterizaron a los accesos portuarios del Gran Rosario.

























