Sin haber iniciado aún sus operaciones, Arajet ya tomó una decisión que anticipa el potencial del mercado aéreo en Rosario: aumentará las frecuencias de su ruta a Punta Cana para el verano 2027.
La compañía comenzará a volar el próximo 16 de junio de 2026 desde el Aeropuerto Internacional Rosario Islas Malvinas con tres frecuencias semanales, pero ya puso a la venta una ampliación a cinco vuelos por semana durante enero y febrero de 2027, en plena temporada alta.
El movimiento no es menor: antes incluso del primer vuelo comercial, la aerolínea ajusta su operación en función de una demanda proyectada al alza, especialmente vinculada al turismo internacional.
Cómo será la operación inicial
En su etapa de arranque, la ruta entre Rosario y Punta Cana International Airport tendrá salidas los lunes, jueves y domingos, con una duración estimada de entre 7 y 8 horas.
Los horarios previstos son:
Salida desde Rosario: 3:39 → llegada 10:27
Regreso desde Punta Cana: 17:51 → llegada 2:33 (día siguiente)
La operación estará a cargo de aeronaves Boeing 737 MAX, el modelo elegido por la compañía para su red regional.
Refuerzo para el verano: cinco vuelos semanales
Para enero y febrero de 2027, la programación se ampliará a cinco frecuencias:
Desde Rosario: lunes, martes, jueves, viernes y domingos
Desde Punta Cana: lunes, miércoles, jueves, sábados y domingos
Este incremento apunta directamente a capturar la demanda estacional del verano, cuando crecen los viajes al Caribe desde Argentina.
Más que un destino turístico: un hub internacional
Uno de los puntos estratégicos del desembarco de Arajet es que no se limita a una ruta punto a punto. La compañía posiciona a Punta Cana como hub de conexiones.
Desde allí, los pasajeros podrán acceder a 13 destinos internacionales, incluyendo ciudades de Estados Unidos y el Caribe como:
Miami
Orlando
Cancún
Este esquema amplía el alcance del aeropuerto rosarino, que pasa a integrarse a una red internacional más amplia sin necesidad de pasar por Buenos Aires.
Una señal sobre Rosario
La decisión de aumentar frecuencias antes del debut marca un dato concreto: las aerolíneas empiezan a ver en Rosario un mercado con capacidad de sostener operaciones internacionales regulares, no sólo estacionales.
El refuerzo anticipado funciona como una señal de confianza en la demanda local y en el potencial de crecimiento del tráfico aéreo desde el interior del país.



























