El mercado de naves industriales y logísticas en Rosario atraviesa un momento de expansión en la oferta, acompañado por una demanda sostenida pero con tiempos de concreción más largos. Así lo describe Patricio Arpini, especialista en inmuebles industriales, quien señala que en los últimos años se consolidó una tendencia de inversión en desarrollos destinados al alquiler.
Actualmente, el mercado cuenta con una importante disponibilidad de espacios, especialmente en grandes depósitos que comenzaron a construirse tiempo atrás y que hoy salen al mercado. “Hay buena oferta y la demanda sigue activa, principalmente en el sector logístico, aunque el proceso de ocupación es lento”, explica Arpini.
La demora en el cierre de operaciones responde, en gran medida, a la complejidad de las decisiones corporativas. Se trata de inversiones relevantes que involucran múltiples áreas dentro de una empresa, desde compras y logística hasta higiene y seguridad. A esto se suma la necesidad de adaptar las naves a requerimientos específicos de cada inquilino, pese a que suelen diseñarse con criterios de versatilidad.
En cuanto a las ubicaciones más demandadas, la “última milla” se posiciona como el segmento más buscado. Los corredores cercanos a Rosario, como la avenida de Circunvalación y los accesos a las autopistas a Buenos Aires y Córdoba, concentran el mayor interés. “Se prioriza la cercanía para una distribución rápida, pero también cierta distancia de zonas urbanizadas por cuestiones de seguridad”, detalla.
Además de la ubicación, las empresas valoran especialmente la infraestructura operativa. La conectividad mediante fibra óptica es un requisito clave, junto con prestaciones como red contra incendios, docks de carga a nivel de camión, pisos aptos para autoelevadores, amplias playas de maniobra y buena altura de techos.
El perfil del inversor es variado, aunque predominan quienes ya tienen experiencia en el rubro industrial o de la construcción. Muchos optan por este tipo de desarrollos como una alternativa conocida, con la ventaja de poder avanzar por etapas y, en algunos casos, autofinanciar el proyecto.
En términos de costos, construir una nave industrial en Rosario implica una inversión que oscila entre los 300 y 500 dólares por metro cuadrado, dependiendo de las características y el nivel de equipamiento. En paralelo, los valores de alquiler muestran una amplia dispersión: el promedio actual se ubica en 3,82 dólares por metro cuadrado mensual, aunque las naves premium pueden alcanzar los 6 dólares, mientras que los galpones más antiguos o con menores prestaciones rondan los 2 dólares.
Factores como la ubicación estratégica —sobre autopistas, Circunvalación o dentro de parques industriales— inciden directamente en el valor final. “Todo lo que suma accesibilidad y visibilidad empuja los precios hacia arriba”, señala Arpini.
De acuerdo al último relevamiento del sector, realizado a fines de marzo, en Rosario hay unas 220 naves disponibles en alquiler, que totalizan aproximadamente 160.000 metros cuadrados cubiertos. La oferta incluye superficies de hasta 9.000 y 10.000 metros cuadrados, lo que confirma el crecimiento de un mercado que, pese a su ritmo pausado en la absorción, sigue consolidándose como una alternativa atractiva para inversores y operadores logísticos.





























