Una encuesta realizada por el portal ON24 dejó en claro el malestar que generó en la opinión pública el gasto destinado a la provisión de café en el Senado de la Nación. Ante la consulta “Los senadores ganan $11 millones y el Senado gasta hasta $15 millones por mes en café: ¿deberían pagárselo ellos?”, el resultado fue contundente.
El 96% de los participantes respondió que sí, mientras que solo el 4% consideró que no deberían hacerse cargo de ese gasto.
La encuesta se conoció en medio de la polémica que se instaló en las últimas horas luego de que comenzara a circular en redes sociales y distintos medios la información sobre una partida de entre $10 y $15 millones destinada a la compra de café para la Cámara de Senadores.
El dato generó fuertes críticas y abrió un nuevo debate sobre los gastos del Congreso. El cuestionamiento se profundizó porque el tema aparece en un contexto en el que los senadores perciben dietas que rondan los $11 millones brutos mensuales, lo que llevó a muchos usuarios y dirigentes a preguntarse por qué consumos de este tipo se financian con fondos públicos.
De este modo, el llamado “gasto del café” se sumó a una discusión más amplia que en los últimos meses volvió a instalarse en la agenda pública: el nivel de ingresos y los beneficios de los legisladores nacionales.
La encuesta de ON24 reflejó una postura mayoritaria: para la enorme mayoría de los consultados, si los senadores perciben salarios millonarios, el café debería salir de su propio bolsillo.





























