El interés por las giras deportivas no deja de crecer y se convirtió en una tendencia cada vez más marcada entre clubes de distintas disciplinas. Sin embargo, detrás del auge de estos viajes hay un factor que se vuelve determinante: la planificación previa y el respaldo profesional que garantice una experiencia ordenada y exitosa.
“Las giras deportivas tienen un contenido previo al viaje que es muy importante, donde colaboramos en la organización interna con cada institución”, explicó Darío Testero, titular de Auckland, al poner el foco en una instancia que muchas veces no se ve, pero que define el resultado final.
En ese proceso, la comunicación y la confianza entre las partes cumplen un rol central. “Es una colaboración muy personalizada, que requiere sintonía y confianza entre quien contrata y la idoneidad de la empresa. Eso es el corazón de la organización”, sostuvo.
Según detalló, este trabajo previo permite evitar múltiples dificultades durante el viaje. “Asesoramos a managers, técnicos y comisiones para que se ahorren eventualidades y problemas de comunicación interna, aportando nuestro know-how para profesionalizar las giras”, agregó.
En paralelo, la demanda crece de manera sostenida. “Hay muchísima demanda de viajes al exterior de todos los deportes, de todos los clubes”, aseguró Testero, al tiempo que destacó que cada vez más instituciones se preparan con anticipación para concretar estas experiencias.
El fenómeno responde a distintos factores. “Hoy se viaja por motivación, por formación de grupo, por experiencia y también por objetivos deportivos”, indicó. En muchos casos, incluso, las giras funcionan como cierre de ciclos dentro de una categoría o como instancia de crecimiento competitivo.
Actualmente, los deportes con mayor nivel de consultas son hockey, fútbol, rugby, básquet y tenis, con destinos que varían según la disciplina. Europa y Oceanía aparecen como polos clave para el alto rendimiento, mientras que Estados Unidos también se posiciona en algunas especialidades.
No obstante, el titular de la empresa advirtió que organizar una gira deportiva es una tarea compleja que requiere conocimiento técnico, por lo cual se cuenta con el departamento AUCKLAND SPORTS. “No es lo mismo armar un viaje individual que para un grupo. Hay temas de horarios, traslados, comunicación y tiempos libres que son fundamentales”, explicó.

En ese sentido, la elección del alojamiento es otro punto crítico. “No siempre lo más barato es lo más conveniente, porque puede estar lejos o mal ubicado y eso impacta en la dinámica del grupo”, señaló.
Además, muchas instituciones optan por sumar acompañamiento durante la gira. “Hay viajes donde recomendamos que vaya una persona de la empresa, porque es un nexo clave para resolver servicios y situaciones en destino”, afirmó.
El componente institucional también gana protagonismo. Desde la agencia trabajan en kits personalizados, merchandising e identidad de los equipos, buscando reforzar el sentido de pertenencia. “A los chicos les gusta sentirse profesionales, viajar con todo su equipo y con una identidad clara”, destacó.
Con más de 20 años de trayectoria y cerca de 400 mil jóvenes que viajaron con la empresa, Auckland se posiciona como un actor consolidado en el segmento. A eso suma una ventaja diferencial: “Somos operadores mayoristas de aéreos, lo que nos permite ofrecer mejores condiciones y mayor flexibilidad para grupos”, explicó Testero.
En un contexto donde la tendencia sigue en alza, las giras deportivas se afianzan como una experiencia integral que va mucho más allá del juego. “Hay muchas variables en juego, por eso es clave contar con planificación, comunicación y respaldo profesional para que la gira sea realmente exitosa”, concluyó.





























