Mitos sobre los pasajes baratos

Al momento de comprar pasajes aéreos, el factor económico es fundamental. Se suele tratar de economizar lo más posible en los vuelos para poder destinar más presupuesto a los gastos que implica la estadía y porque, más allá de eso, siempre está la satisfacción especial de saber que se consiguió un precio más bajo que el promedio. Las teorías sobre cómo conseguir pasajes a precios económicos son múltiples, pero no necesariamente infalibles. El mundo de los tickets aéreos es muy cambiante, así como también lo son sus valores, que pueden subir o bajar no de un día para el otro, sino de un minuto para el siguiente incluso.

Algunos de los mitos más famosos sobre la compra de pasajes son:

  • Comprar los pasajes los días martes: se dice que comprar pasajes los días viernes, sábado o domingo es caro ya que, por ser el momento de la semana en la que se suele dedicar más tiempo a la averiguación, las aerolíneas y agencias especulan con ello y suben sus precios. El mito dice que los lunes las aerolíneas lanzan promociones y que, si no logran vender tanto como esperaban, al día siguiente bajan los precios y por eso el martes sería el mejor día para comprar pasajes. Esto no necesariamente es de esta manera, ya que las ofertas de vuelos pueden aparecer en cualquier momento, ¡por eso hay que estar atentos!
  • Anticipación de 2 meses: se supone que comprar los pasajes con dos meses de anticipación es ideal para conseguir buenos precios. Esta regla no siempre se cumple, ya que, por ejemplo, si se quiere sacar pasajes para temporada alta como enero, diciembre en época de fiestas o Semana Santa conviene hacerlo con un poco más de anticipación. Como hay una demanda muy alta de pasajes para estas fechas, no suelen aparecer precios promocionales porque las aerolíneas saben que los vuelos van a ir llenos de todas formas y la gente está dispuesta a pagar precios elevados para viajar en estas épocas. Para otras fechas menos solicitadas puede ser que aun faltando menos de dos meses para el viaje aparezcan promociones.
  • Esperar hasta último momento: intentar conseguir pasajes baratos sobre la fecha del viaje no suele ser una opción viable. Por lo general, tres semanas antes del vuelo los precios comienzan a aumentar. Muchas personas que compran pasajes a último momento lo hacen por algún viaje obligatorio del trabajo o por algún imprevisto personal, con lo cual pagan el monto que sea necesario porque no pueden postergar el viaje. Ese es un factor por el que muchas veces las aerolíneas mantienen precios altos. Esto no quita que las aerolíneas puedan bajar sus precios por alguna razón dentro de esas tres semanas previas al viaje.
  • Borrar cookies o usar ventana de incógnito: un consejo popular que circula es que al realizar varias búsquedas en un sitio desde un mismo navegador, el sistema detecta el interés en comprar vuelos a un determinado destino, y por eso los precios comienzan a aumentar para ese usuario. Por el contrario, se dice que si es la primera vez que se ingresa al sitio, los precios son bajos con el objetivo de captar nuevos clientes. Si bien esta personalización implicaría mucho trabajo informático y no se realiza actualmente, no se pierde nada probando con una ventana de incógnito para corroborar si aparece alguna diferencia de valores.
  • Pasar Nochebuena o Año Nuevo en el avión: algunos creen que sacrificar la reunión familiar y pasar las fiestas en el aire puede ser una forma de ahorrar dinero. Esta regla no necesariamente se cumple, ya que, de hecho, la época de las fiestas es de las más caras del año para sacar pasajes. Salvo que haya alguna promoción especial, este método no suele resultar para volar barato.
  • Adquirir un pasaje en oferta y luego cambiar las fechas: a veces ver precios muy buenos para el destino deseado puede llevar a los usuarios a comprar pasajes con fechas que no son las que buscaban, con la intención de luego modificarlas según conveniencia. Esto implica abonar penalidades que, dependiendo de la compañía aérea, pueden hacer que el precio final termine siendo más elevado que si se hubiera comprado un pasaje a precio regular. Antes de comprar apresuradamente, conviene consultar con cada aerolínea las políticas de modificación.
  • Comprar directo a la aerolínea: se suele creer que comprar pasajes por agencia es más caro porque éstas cobrarían un extra por comisiones. Esto no en todos los casos es así, ya que a veces pueden tener precios incluso más bajos que las aerolíneas. Los costos de gestión y el cupo de pasajes de cada agencia varía, puede que algunas tengan tarifas más bajas que otras. Se recomienda realizar todos los pasos de la compra para corroborar el precio final, siempre hay posibilidad de anular la compra antes del momento de realizar el pago. Para ahorrar tiempo, es bueno utilizar comparadores como Turismocity, que en una sola búsqueda muestra los precios de las agencias más importantes y permite acceder al pasaje más económico disponible para la fecha y el destino elegidos.

No conviene apegarse a estos mitos para conseguir pasajes. Puede ocurrir que se cumplan, pero son realmente pocos los casos en los que se dan. ¡Ser persistente en la búsqueda es la clave! Si se chequea varias veces al día o una vez por día es muy probable que se pueda detectar pasajes en oferta, y mientras más medios se utilicen, más chances todavía.

Algunos consejos:

–         Suscribirse a los newsletters y activar las notificaciones de Facebook de las páginas que publican vuelos en promoción, para enterarse al instante y poder comprar antes de que se agote el cupo de pasajes económicos.

–         Tener flexibilidad de aunque sea un día para la ida y la vuelta ayuda bastante, ya que a veces la diferencia de precio es muy grande entre la fecha elegida y los días aledaños. 

–         Las ofertas de tickets suelen ser para las ciudades más importantes de algunos países, como Madrid, Barcelona, Roma, Miami, Nueva York, México DF, Bogotá, Río de Janeiro y Bangkok principalmente. Si se quiere visitar otra ciudad, probablemente sea conveniente comprar un aéreo barato a alguno de estos puntos y luego tomar un vuelo interno de bajo costo, un bus o alquilar un auto para llegar al destino.

–         Sacar vuelos con escala suele ser más barato que sacar vuelo directo. De todos modos, esto queda a criterio del viajero, ya que a veces la diferencia no es tan grande y, si se dispone del dinero, puede ser preferible utilizarlo para ahorrar el tiempo y el cansancio que implica hacer una escala.

–         Revisar las tarifas diariamente, buscar promociones y usar Turismocity o comparar el precio entre varias agencias garantiza buenos resultados. Nunca falla.

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