El senador provincial Ciro Seisas confirmó que la Legislatura avanza en el tratamiento de una ley que prohibirá la actividad de cuidacoches, conocidos popularmente como “trapitos”, y que ya existe consenso político para su aprobación. Según explicó, el proyecto que se presentará en la Cámara de Diputados de Santa Fe coincide en gran medida con la iniciativa que él impulsó el año pasado en el Senado de Santa Fe.
“El proyecto que se va a presentar hoy en Diputados coincide bastante con el que presentamos en Senadores el año pasado”, señaló el legislador. Destacó además que “la voluntad en Senadores está allanada, hay un acuerdo general”, aunque advirtió que en la Cámara baja podría haber algunas modificaciones durante el debate parlamentario.
Prohibición, sanciones progresivas y rol activo del Estado
El proyecto establece la prohibición explícita de la actividad de cuidacoches en todo el territorio provincial. A diferencia de la situación actual, donde la intervención estatal suele depender de denuncias, la nueva normativa permitirá que la policía actúe de oficio.
“La tarea de cuidacoches quedará prohibida. No haría falta la denuncia. Tiene que actuar la policía”, explicó Seisas a LT8 Radio Rosario, quien agregó que las fuerzas de seguridad tendrán la responsabilidad de respaldar los controles que realicen los municipios.
La iniciativa contempla un esquema de sanciones progresivas. En primer lugar, se aplicarán multas económicas. En caso de reincidencia, se prevé la realización de trabajos sociales o comunitarios, y como última instancia, arrestos de hasta cinco días.
“El objetivo es ordenar el espacio público, pero también generar herramientas legales claras para que los municipios puedan intervenir”, afirmó el senador.
Relevamiento y ordenamiento del espacio público
Otro de los puntos centrales del proyecto es la realización de un relevamiento de las personas que actualmente ejercen esta actividad. Según Seisas, este paso será clave para dimensionar el fenómeno y diseñar políticas públicas que permitan abordarlo desde una perspectiva integral.
La iniciativa responde a una demanda creciente de comerciantes, vecinos y sectores productivos, especialmente en ciudades como Rosario, donde la presencia de cuidacoches en zonas comerciales y gastronómicas es motivo de reclamos recurrentes por su impacto en la actividad económica y la seguridad urbana.
Desde el sector empresarial y comercial consideran que una regulación clara puede contribuir a mejorar la previsibilidad y las condiciones de funcionamiento en áreas de alta circulación, favoreciendo el desarrollo de la actividad económica y el uso ordenado del espacio público.
Con el consenso político ya encaminado, el proyecto podría avanzar en las próximas semanas y convertirse en una nueva herramienta legal para los gobiernos locales en el control del espacio urbano.



























