El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, aprovechó su participación en la 32ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) para plantear una discusión sobre el destino de los recursos que generarán los nuevos motores de la economía argentina. Frente a empresarios, funcionarios nacionales y otros mandatarios provinciales, reclamó proteger a todos los sectores industriales y propuso que las divisas provenientes de la minería y la energía se transformen en infraestructura para impulsar el desarrollo federal.
El planteo tuvo lugar este martes en el Golden Center de Buenos Aires, durante un panel dedicado al impacto de la minería y la energía en las economías provinciales, que Pullaro compartió con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora.
El mandatario santafesino sostuvo que la Argentina atraviesa una etapa en la que se abren nuevas oportunidades de inversión, pero advirtió que el crecimiento de esas actividades debe generar beneficios para el conjunto del entramado productivo.
En ese sentido, remarcó la necesidad de preservar las capacidades industriales existentes y evitar que el avance de los sectores extractivos se produzca a costa de otras actividades económicas.
Las empresas santafesinas buscan ganar terreno en la minería y la energía
Uno de los argumentos centrales de Pullaro fue la capacidad que desarrolló Santa Fe para convertirse en proveedora de las grandes inversiones mineras y energéticas.
El gobernador recordó que la provincia cuenta con unas 6.500 empresas vinculadas al sector agropecuario y cerca de 700 industrias que trabajan para las cadenas de minería y energía, a partir de acuerdos y vínculos comerciales con provincias productoras de petróleo y minerales.
También destacó el trabajo que Santa Fe viene realizando desde 2017, cuando creó la Mesa de Gas, Minería y Petróleo para generar relaciones con las jurisdicciones que concentran los principales proyectos de inversión.
«Antes Santa Fe iba a Dubai; hoy Santa Fe va a San Juan, Mendoza, Catamarca, Jujuy, Salta o Neuquén», graficó Pullaro, al describir el cambio de estrategia para posicionar a las empresas provinciales dentro de las cadenas de valor de esos sectores.
En esa línea, puso como ejemplo el resultado de la primera Ronda de Negocios RIGI realizada en Rosario, que reunió a 1.800 empresas de distintas provincias con representantes de grandes proyectos de inversión. Según detalló, se concretaron más de 2.000 rondas comerciales y unas 800 firmas lograron acuerdos con compañías mineras para convertirse en proveedoras de primera generación.
Los dólares de la minería, bajo discusión
El punto más político y económico de su exposición estuvo relacionado con el destino de las divisas que ingresarán al país a partir del crecimiento de la minería y la energía.
Pullaro planteó que esos recursos deben contribuir a financiar obras que permitan mejorar la competitividad de las economías regionales. Entre las prioridades mencionó rutas, infraestructura energética y redes de gas y electricidad.
«¿Vamos a pensar la redistribución de la riqueza como se hizo durante mucho tiempo o pensaremos en el desarrollo de la infraestructura para generar igualdad?», preguntó el gobernador.
La discusión tiene especial relevancia para Santa Fe, que busca aprovechar el crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras para fortalecer su entramado industrial, logístico y portuario.
El planteo apunta a que los nuevos ingresos de divisas no queden circunscriptos a las provincias donde se extraen los recursos, sino que también permitan desarrollar infraestructura en las regiones que aportan tecnología, equipamiento, servicios y capacidad industrial.
El ADN industrial de Santa Fe
Durante su intervención, Pullaro también reivindicó el desarrollo histórico de la industria santafesina y la articulación entre empresas, universidades y centros tecnológicos.
El gobernador utilizó el concepto de «ADN santafesino» para describir el crecimiento de muchas compañías que comenzaron como pequeños emprendimientos y terminaron convirtiéndose en industrias con cientos de trabajadores.
En ese proceso, destacó el aporte de las 14 universidades públicas y privadas, los 28 polos tecnológicos y los 30 centros de innovación tecnológica que funcionan en la provincia.
Para Pullaro, esa estructura representa una ventaja competitiva que Santa Fe debe aprovechar para participar de los grandes proyectos de inversión que se desarrollarán en el país durante los próximos años.
Baja de impuestos y financiamiento para obras
El mandatario también abrió la puerta a discutir el esquema tributario federal y defendió las medidas de alivio fiscal implementadas por su administración.
Según indicó, a través de la Ley Tributaria 2026, Santa Fe aplicó una reducción impositiva que representó un beneficio de $80.000 millones para los sectores productivos.
Pullaro reconoció que la decisión se tomó en un contexto complejo para las cuentas públicas, marcado por la caída de la recaudación y una mayor demanda de servicios estatales. Sin embargo, sostuvo que la Provincia decidió avanzar con políticas contracíclicas y recurrir al crédito público para sostener la inversión en infraestructura.























