La provincia desembolsa más de $1.510 millones para infraestructura y maquinaria

La Provincia otorgará $510 millones reembolsables a la ciudad de Santa Fe para comprar una planta asfáltica y garantizará más de $1.000 millones para incorporar equipamiento. Pullaro aseguró que, bajo las condiciones económicas de 2023, las arcas provinciales tendrían hoy $746.000 millones adicionales y destacó que el 75% de la obra pública de su gestión se financió con recursos propios.

El Gobierno de Santa Fe comprometió más de $1.500 millones en financiamiento para infraestructura y equipamiento de la ciudad de Santa Fe, en una nueva señal de la estrategia provincial de sostener la inversión pública pese al contexto de restricciones económicas.

El desembolso contempla un aporte reembolsable de $510 millones para que la Municipalidad de Santa Fe adquiera una planta asfáltica y pueda incrementar su capacidad para ejecutar trabajos de reparación y mantenimiento de calles.

El acuerdo fue firmado por el gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente santafesino Juan Pablo Poletti. A ese monto se suma un préstamo por más de $1.000 millones para la compra de equipamiento destinado a afrontar eventuales contingencias asociadas a la llegada del fenómeno climático El Niño. En términos nominales, el paquete de asistencia financiera supera así los $1.510 millones.

El dato fiscal que puso sobre la mesa Pullaro

Más allá del anuncio puntual, el gobernador utilizó el acto para poner en números el impacto que tuvo el cambio de escenario económico sobre las finanzas provinciales.

Pullaro afirmó que Santa Fe atraviesa los años “más difíciles en materia económica” y sostuvo que, si se hubieran mantenido las variables de 2023, la Provincia tendría actualmente $746.000 millones más en sus cuentas.

El dato fue utilizado para dimensionar el esfuerzo que, según el Gobierno santafesino, implica mantener el nivel de inversión pública en un escenario de menores recursos.

Pese a esa situación, el mandatario aseguró que su administración ejecutó “más obras públicas en la historia de la provincia” durante estos tres años y puso especial énfasis en el origen de los fondos.

Según los números que presentó, el 75% de las obras fueron financiadas con recursos propios de la Provincia.

El porcentaje es uno de los principales datos de la presentación oficial, porque implica que tres de cada cuatro obras realizadas durante el período mencionado no dependieron de financiamiento externo para su ejecución.

La obra pública como política económica

El Gobierno provincial busca además utilizar la inversión en infraestructura como una herramienta para sostener la actividad económica y el empleo en un contexto en el que la obra pública nacional perdió protagonismo.

La lógica planteada por Pullaro es que el gasto en infraestructura no solamente atiende déficits acumulados en rutas, calles, edificios o servicios, sino que también moviliza a constructoras, proveedores, trabajadores y empresas vinculadas a la cadena de la construcción.

En el caso de Santa Fe, el desafío pasa por mantener ese ritmo de inversión sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.

El gobernador atribuyó la posibilidad de sostener ese esquema a una mayor eficiencia en la administración estatal y a la necesidad de priorizar permanentemente el destino de los recursos.

“Ser honesto es fácil, porque con no robar te alcanza. Lo difícil es ser eficiente cuando vos tenés que priorizar permanentemente”, sintetizó.

Una apuesta a llegar mejor al próximo ciclo económico

Pullaro también planteó una mirada de mediano plazo. Consideró que la economía argentina atraviesa un ciclo que eventualmente cambiará y que, cuando el país vuelva a crecer, Santa Fe debería encontrarse con una infraestructura más desarrollada y una mayor capacidad productiva.

“La economía es cíclica siempre. En algún momento las variables se van a acomodar y cuando la Argentina empiece a crecer, Santa Fe va a estar muy preparada”, afirmó.

La apuesta provincial combina así obra pública, inversión con fondos propios y asistencia financiera a municipios, con el objetivo de sostener la actividad en el corto plazo y mejorar las condiciones para el crecimiento futuro.

El convenio con la ciudad de Santa Fe es, en ese sentido, una muestra concreta de esa estrategia: $510 millones para incorporar capacidad de producción de asfalto y más de $1.000 millones para equipamiento, en un momento en que la administración provincial busca sostener el gasto de capital sin resignar el orden de sus cuentas.

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