El Gobierno nacional firmó el primer contrato del nuevo modelo de concesiones viales, que marca el regreso de la gestión privada al puente Rosario–Victoria, una infraestructura clave para la conectividad regional y el transporte de cargas. La medida forma parte de la Etapa I de la Red Federal de Concesiones y abarca un total de 741 kilómetros, entre los que se incluye la Ruta Nacional 174 y el viaducto que une Santa Fe con Entre Ríos.
La concesión implica que un operador privado asumirá la administración, mantenimiento y ejecución de obras, bajo un esquema de financiamiento propio y cobro de peajes, dejando atrás el esquema de gestión estatal directa que rigió en los últimos años.
El puente Rosario–Victoria es considerado un nudo logístico estratégico para el Litoral y el centro del país: conecta el área metropolitana de Rosario con el corredor mesopotámico, articula flujos productivos hacia los puertos del Gran Rosario y funciona como vía clave para el comercio interprovincial y regional.
Según se informó oficialmente, el contrato contempla intervenciones de mantenimiento integral, mejoras en condiciones de circulación y estándares de seguridad vial, en una traza que soporta alto tránsito pesado y flujo constante de transporte de cargas.
La firma de este acuerdo representa además un hito operativo dentro del nuevo esquema impulsado por la Nación, que apunta a trasladar al sector privado la gestión de rutas estratégicas, reducir subsidios y acelerar inversiones en infraestructura sin financiamiento directo del Tesoro.
Desde el Ejecutivo remarcan que este modelo se replicará en otros corredores, con una red proyectada de más de 9.000 kilómetros concesionados, mientras que el puente Rosario–Victoria queda como uno de los primeros activos emblemáticos en volver a un régimen privado, con impacto directo sobre la logística, la competitividad regional y la integración del Litoral productivo.





























