DNI con chip: el dato clave de la nueva identidad argentina

Desde febrero, el país comienza a emitir el nuevo DNI electrónico y un pasaporte con mayores estándares de seguridad, en el marco de una modernización integral del sistema de identificación

Argentina dio un paso importante en materia de documentación personal con la puesta en marcha de un nuevo DNI electrónico y la actualización del pasaporte argentino, dos cambios que apuntan a reforzar la seguridad, mejorar la durabilidad de los documentos y alinearlos con los estándares internacionales más exigentes.

La transformación fue oficializada por el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) a través de disposiciones publicadas en el Boletín Oficial y forma parte de un proceso más amplio de modernización del sistema de identificación nacional.

Un DNI más seguro y resistente

El cambio más relevante en el Documento Nacional de Identidad es su nuevo formato físico: pasa a ser una tarjeta de policarbonato multicapa, un material mucho más resistente al desgaste y a la manipulación.

Pero la principal innovación está en su interior. El nuevo DNI incorpora un chip electrónico sin contacto, donde se almacenan los datos personales y biométricos del titular de manera encriptada. Esto permite validar la identidad sin necesidad de consultar bases de datos externas, reduciendo riesgos de fraude y mejorando la confiabilidad del sistema.

Además, el documento suma tecnologías de impresión y grabado láser, lo que hace mucho más difícil su falsificación o alteración. Este soporte también abre la puerta al desarrollo de aplicaciones vinculadas a la identidad digital y a la posibilidad de utilizarlo para firmas electrónicas en el futuro.

Las especificaciones técnicas del nuevo DNI contemplan diferencias según edad y nacionalidad del titular, manteniendo criterios adaptados a cada caso.

Cambios en el pasaporte argentino

El pasaporte también se actualiza con mejoras en seguridad y diseño. La nueva versión incorpora una hoja de datos personales realizada en policarbonato con grabado láser, un sistema que dificulta de manera significativa la adulteración del documento.

A su vez, se suman nuevos elementos de seguridad visibles y no visibles, y se mantiene el chip electrónico para lectura automatizada, en línea con los requisitos internacionales vigentes para documentos de viaje.

Otra modificación es la cantidad de páginas: el nuevo pasaporte tendrá 34 páginas en lugar de las 32 actuales.

El objetivo de estos cambios es proteger mejor la información personal de los ciudadanos y facilitar el reconocimiento del documento en controles migratorios de todo el mundo.

Desde cuándo rigen los nuevos documentos

Los nuevos formatos comenzaron a implementarse a partir de febrero de 2026, momento desde el cual se emiten tanto el DNI electrónico como el pasaporte actualizado.

Una duda frecuente es qué ocurre con los documentos anteriores. Según lo establecido oficialmente, todos los DNI y pasaportes emitidos antes del 1° de febrero de 2026 seguirán siendo válidos hasta la fecha de vencimiento indicada en cada uno. Es decir, no será necesario renovarlos de manera inmediata solo por el cambio de formato.

Un pasaporte argentino cada vez más fuerte

La mejora tecnológica llega en un contexto favorable para el documento de viaje nacional. De acuerdo con el Henley Passport Index 2026, el pasaporte argentino permite ingresar sin visa previa a 169 destinos, ubicándose en el puesto 16 a nivel mundial, el mejor desempeño histórico del país.

Este índice, elaborado con datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), mide la cantidad de destinos a los que se puede viajar sin tramitar visa anticipadamente, y posiciona a la Argentina entre los pasaportes más sólidos de la región.

Con estas actualizaciones, el país no solo refuerza la seguridad documental, sino que también avanza hacia un sistema de identidad más moderno, digital y preparado para los desafíos tecnológicos de los próximos años.

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