A partir del nuevo esquema tarifario de Aguas Santafesinas SA (Assa) —con un aumento promedio del 14% desde el segundo bimestre— volvió a cobrar fuerza un reclamo histórico: poder pagar el agua en función del uso real y no por la superficie del inmueble.
Hoy, apenas 1 de cada 4 usuarios tiene medidor. Sin embargo, la oportunidad de avanzar existe: el medidor cuesta $159.000, puede financiarse en 12 cuotas mensuales, y la solicitud se realiza directamente desde la Oficina Virtual de Assa.
Según explicó el gerente general de la empresa, Cristian Latino, quienes viven en casas o locales con conexión independiente pueden instalarlo sin complicaciones. En edificios, depende del diseño interno: los consorcios de edificios nuevos pueden medir cada unidad, mientras que en los más antiguos, la instalación suele requerir acuerdos o facturación unificada para luego distribuir internamente.
Actualmente, solo 3 edificios tienen medición individual, y más de 100 utilizan una única factura compartida. Pero el beneficio es claro: con medidor, cada usuario paga solo lo que consume, con mayor equidad, control del gasto y un uso más eficiente del recurso.
En un contexto de actualización tarifaria y modernización del sistema, migrar al consumo real es una opción concreta, financiada y disponible para quienes quieran dar el paso.



























