Con una celebración que reunió a clientes, autoridades, representantes de las marcas y referentes del sector productivo, el Grupo Criolani dejó formalmente inaugurada su nueva sucursal en Rosario, donde operarán de manera integrada JCB y BAUER. El predio, ubicado en José M. Rosa 8105 se convierte en un nuevo polo estratégico para la atención del agro, la construcción y la industria.
Para la empresa, el paso tiene también un fuerte significado familiar y territorial. “Rosario para nosotros es nuestra segunda casa de origen, hoy nuestra primera”, expresó Gerardo Criolani, presidente del grupo. “Yo ya estoy mucho tiempo acá, tengo a mis hijos viviendo en la ciudad, y este nuevo edificio va a ser una sede central para nosotros en corto tiempo. Hoy la casa central todavía es Totoras, pero próximamente esto va a tener mucho impacto en la parte interna de la empresa”.
El directivo remarcó que la nueva casa fue pensada para ofrecer una experiencia completa. “Acá van a encontrar calidez, servicio, atención personalizada, y en las distintas marcas, la parte comercial de BAUER y de JCB, el servicio técnico, repuestos; todas las áreas van a estar acá, completas”, detalló.
La sede rosarina concentra venta y posventa de las dos marcas, con espacios diferenciados pero integrados operativamente. Allí confluyen dos compañías de peso internacional: JCB, multinacional británica fundada en 1945 y líder mundial en maquinaria para construcción, movimiento de suelos y agricultura, y BAUER, firma austríaca con más de 90 años de trayectoria, referente global en tecnología de riego y manejo de efluentes.
Matías Criolani, director JCB, subrayó la magnitud de la apuesta. “La verdad que la apuesta que hicimos es muy grande, el apoyo de las marcas fue impresionante y hoy nos hacemos base en Rosario para atender toda la región desde acá: JCB atendiendo todo el NEA, Santa Fe y Entre Ríos, y con BAUER todo el país”.
En cuanto a la oferta, explicó que los clientes encontrarán “toda la maquinaria referida a la construcción: minería, movimiento de suelos, equipos que también se usan en el agro, montaje de galpones, todo tipo de producto referido a la construcción”. Además, destacó la fortaleza en posventa: “Tenemos un amplio stock de repuestos y un equipo de técnicos capacitados para atender en obra o a campo, para resolver en el lugar y que la máquina no tenga que venir hasta la casa central”.
Las expectativas para el mercado acompañan el optimismo de la inversión. “Creemos que Argentina se está acomodando, que este año va a ser un año de expansión, que lo peor ya pasó, tanto en el sector agrícola como en el de construcción”, señaló.
Desde el área agro del grupo, Germán Criolani puso el foco en la evolución que implicó este salto. “Ya habíamos desembarcado en 2021 en la ciudad con un local alquilado, de unos 1.200 metros entre cubierto y descubierto, y hoy pasamos a un local propio, en una ubicación estratégica, de 4.000 metros cuadrados. Estamos muy contentos y con mucha expectativa de lo que podemos desarrollar acá”.
Allí funcionará tanto la parte comercial como amplias áreas de servicio. “JCB es la línea amarilla de construcción y agrícola, y BAUER todo lo que es riego y tratamiento de efluentes. Contamos con venta de repuestos y comercial adelante, y muchos metros cuadrados destinados a posventa”, precisó.
Por su parte, Gabriel Criolani, director BAUER, describió la dinámica del nuevo edificio. “El edificio está dividido en dos: una parte para JCB, con maquinaria de construcción y vial, y la otra para BAUER, con equipos de riego y manejo sustentable del agua y efluentes, con tecnología aplicada al agro”.
Sobre el presente y futuro de la marca austríaca en el país, adelantó una agenda intensa. “Bauer es una empresa con 90 años en el mercado y ahora tenemos por delante Expoagro. Terminamos la inauguración y ya tenemos que poner la cabeza de lleno ahí. Creemos que va a ser un buen año con la marca, hay mucho por desarrollar en Argentina en riego y aplicación inteligente de efluentes”.
Más allá de la infraestructura y las marcas internacionales, Gerardo Criolani volvió a poner en valor la identidad de la empresa, fundada por su padre. “Los valores que nos dejó Alfredo son honestidad, visión de largo plazo, ganas de trabajar, esfuerzo y dedicación permanente”, afirmó.
Y cerró con una mirada hacia lo que viene: “Nosotros ya pisamos Rosario en 2021, empezamos tímidamente, pero hoy tenemos las mejores expectativas. Apostamos a Expoagro, a la digitalización, a planificar las inversiones junto a la gente y ayudarlos en su desarrollo. Creo que este es el despegue definitivo del Grupo Criolani”.



























