El Mercado de Concentración de Fisherton pasará de 6 a 15 hectáreas, absorberá 10.000 vehículos por semana y reordena la logística del noroeste

El proyecto en debate en el Concejo elimina calle Urízar, suma playas internas para camiones y clientes e incorpora locales sobre Calasaz

El Mercado de Concentración de Fisherton avanza hacia una transformación estructural que combina expansión operativa, reordenamiento logístico y mejoras urbanas en uno de los sectores más tensionados del noroeste de Rosario.

El proyecto, actualmente en análisis en la comisión de Planeamiento del Concejo, propone ampliar el predio de las actuales 6 hectáreas a un total de 15 hectáreas, mediante la integración de dos parcelas contiguas que hoy se encuentran separadas por calle Urízar.

La iniciativa surge a partir de un Convenio Urbanístico Productivo impulsado por las autoridades del mercado y el Ejecutivo municipal, con el objetivo de acompañar el crecimiento de uno de los principales nodos de abastecimiento de la ciudad.

Uno de los ejes centrales es el ordenamiento de la logística interna, hoy desbordada sobre el espacio público. Según datos del sector, el mercado recibe alrededor de 10.000 vehículos semanales, lo que genera congestión, demoras y conflictos de tránsito en arterias como Mendoza y bulevar Wilde.

Para revertir esta situación, el plan contempla la construcción de dos grandes playas de estacionamiento diferenciadas, una destinada a camiones proveedores y otra para clientes. De esta manera, toda la operatoria de carga, descarga y espera pasará a resolverse dentro del predio, liberando la vía pública.

La integración de los terrenos implica además la supresión del trazado de calle Urízar y de una calle interna, eliminando la barrera física que hoy fragmenta el complejo y permitiendo su funcionamiento como una única unidad operativa.

El proyecto también incorpora una nueva fachada comercial sobre avenida Calasanz, con locales pasantes entre el interior del mercado y el exterior, pensados para potenciar servicios vinculados a la actividad mayorista y al mismo tiempo activar el entorno urbano.

A esto se suman espacios verdes, paradas de transporte público y trazas para bicicletas, en una lógica de integración más moderna con el tejido urbano y con los desarrollos inmobiliarios que comienzan a consolidarse en la zona.

Como contrapartida, el emprendimiento deberá ejecutar una serie de obras de infraestructura clave. Entre ellas, la cesión de un terreno de 6.645 m² para la construcción de un reservorio pluvial, fundamental para mejorar el escurrimiento hídrico en los barrios aledaños.

El acuerdo también incluye la repavimentación de calle Filiberto, la reubicación de redes de gas y energía eléctrica, y la ejecución de obras completas de servicios: desagües cloacales e industriales, sistema pluvial, agua potable, energía y gas.

Con este esquema, la ampliación del Mercado de Fisherton no solo apunta a ganar escala operativa, sino a consolidarse como un nodo logístico más eficiente, reduciendo el impacto sobre el barrio y ordenando una dinámica que durante años se resolvió sobre la calle.

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