Condo del Bosque se consolida como uno de los proyectos residenciales más relevantes del noroeste rosarino y una pieza central dentro del Distrito del Bosque, el masterplan pensado bajo la lógica de la ciudad de 15 minutos que combina vivienda, educación, deporte, recreación, áreas verdes y servicios planificados dentro de un mismo entorno. Su localización sobre el corredor Newbery, en contacto directo con el Bosque de los Constituyentes y a solo 15 minutos del centro, define su perfil urbano-ambiental distintivo.
El emprendimiento ocupa tres hectáreas y se organiza en ocho torres de planta baja y cuatro pisos, que totalizan 29.000 m² construidos, 242 viviendas y 280 cocheras. La Torre 1, ya finalizada y en comercialización, marca el inicio de la consolidación del conjunto dentro del distrito.
La propuesta habitacional abarca lofts de 59 m², unidades de un dormitorio de 58 m², dos dormitorios de 81 m² y tres dormitorios de 112 m², todas con parrillero en balcón, expansiones amplias, iluminación natural y visuales abiertas hacia el parque central. El proyecto trabaja con criterios de baja densidad, integración paisajística y jerarquización del espacio exterior como parte de la experiencia cotidiana.
En materia de servicios, el sector cuenta con infraestructura urbana completa: agua potable, cloacas, gas natural y red eléctrica, un diferencial que permite integrar de inmediato desarrollos de esta escala sin tensar la red existente. A nivel interno, los espacios comunes desempeñan un rol estructurante: piscina, solárium, SUM, áreas recreativas, senderos peatonales y sectores de descanso se articulan en torno a un gran parque central que define la vida al aire libre del condominio. El distrito suma equipamiento ya activo como el Colegio Twain y el complejo deportivo, ampliando la oferta educativa y recreativa del entorno inmediato.

Un corredor impulsado por el aeropuerto renovado y la llegada de grandes proyectos privados
La transformación reciente del Aeropuerto Internacional Islas Malvinas reordenó flujos, mejoró servicios y elevó la jerarquía de todo su entorno, funcionando como motor para una nueva ola de desarrollos residenciales, corporativos y comerciales. A esto se suma la decisión municipal de otorgar una impronta definida a Fisherton y Nuevo Alberdi, que en conjunto reconfiguran la geografía del noroeste.
En este proceso aparecen desarrollos de gran escala que anticiparon y acompañaron el nuevo ciclo urbano. Antes incluso del movimiento sobre Newbery, el norte rosarino ya había sido impactado por Pilay con un frente de urbanización que comenzó con Palos Verdes —476 departamentos rodeados por 23.000 m² de parque— y que ahora avanza sobre 12 hectáreas aprobadas, donde la empresa proyecta un barrio integral con calles, avenidas, condominios, edificios de planta baja y cinco pisos con locales en sus bases, más áreas residenciales y un núcleo comercial. Ese salto inicial abrió camino para que la inversión privada escalara hacia Fisherton y el sector aeroportuario.
Ya sobre el corredor Newbery, frente al aeropuerto, Juan Félix Rossetti desarrolla Fisherton AER, un proyecto de gran magnitud que combina vivienda, servicios y centralidad. En la misma traza, Edilizia impulsa Cinqueterre, reforzando la configuración de un nuevo polo urbano en torno al aeropuerto y la avenida renovada.
La dinámica privada continúa sobre Avenida Eva Perón, donde conviven proyectos como Abra Fisherton (Obring), Soul (EDECA), Viso (Sinergia) y Único Golf (Autocrédito), consolidando un eje con presencia empresarial relevante. Se suma además Pasea, el complejo corporativo y comercial de EDECA y Pellegrinet, que incorpora oficinas, locales y servicios en un formato contemporáneo de centralidad urbana. En paralelo, MSR Inversiones y Desarrollos desembarca en la zona con nuevas torres de oficinas dentro de Fisherton Open Mall, ampliando la oferta corporativa y reforzando la mixtura de usos en un sector históricamente residencial.
Este conjunto de movimientos —aeropuerto renovado, urbanizaciones de gran escala, inversiones privadas crecientes, oferta corporativa en expansión y planificación municipal— configura una centralidad emergente donde infraestructura, ambiente y usos mixtos convergen. Dentro de ese entramado, Condo del Bosque aporta vivienda, estructura y planificación, consolidándose como una pieza clave del nuevo ciclo urbano que atraviesa el noroeste rosarino.

























