Argentina dejará de cosechar un área similar a la mitad de la superficie de Santa Fe

Así lo apuntó el titular de la Bolsa de Comercio de Rosario, que solicitó medidas a los gobiernos, para que los productores “vuelvan a hacer lo que mejor saben”.

En el marco del acto por el remate del primer lote de soja, encuentro que da inicio formal a la comercialización de la oleaginosa, Miguel Simioni apuntó que “desde la Bolsa venimos advirtiendo que la situación es sumamente delicada”. “No son tiempos para seguir improvisando con anuncios o medidas descoordinadas, que sólo funcionan como parches cuando se necesitan divisas; prueba de esto es el reciente programa de estímulo a las exportaciones conocido como “dólar soja 3”, consideró el ejecutivo.

Lo que en su primera edición se presentó como un mecanismo excepcional para recomponer las reservas, se transformó en una herramienta periódica de intervención de los mercados, cuyos resultados ya conocemos: pérdida de transparencia en el proceso de formación de precios, distorsiones y asimetrías hacia el interior de toda la cadena de producción y comercialización granaria, sumado al encarecimientos en los costos de arrendamientos rurales, usualmente pactados en valor soja, incluso cuando el uso de esa tierra tenga destinos muy distintos como son los casos del maíz y la hacienda, cuya producción lejos está de acceder a esos valores”, dijo Simioni este mediodia.

En ese sentido, dijo que, en una nación en la que muchas veces escuchamos a la política jactarse de que debemos ser el supermercado del mundo, “no podemos permitir que se mire para otro lado, no es posible que por falta de acción u omisión, se permita que se fundan quienes día a día apuestan por la producción y el trabajo”.

Por esto, exigió al estado, en todos sus niveles, “que articulen las medidas necesarias para atender esta dramática situación, y garantizar la subsistencia de aquellos hombres y mujeres de campo que fueron golpeados por la sequía, y que carecen de los recursos necesarios para encarar el próximo ciclo agrícola”.

Simioni dijo que están convencidos que hay oportunidad para recuperarse, “siempre y cuando se tomen las medidas que la realidad marca”.

Para esto, dijo que se necesita lo siguiente:

  • Un fuerte apoyo a la producción a través de los reconocimientos inmediatos de los estados de emergencia o desastre agropecuario, y asistencia financiera por parte de la banca pública y privada. En particular, insistimos con lo ya pedido en diversas oportunidades sobre la derogación de la circular del Banco Central, que encarece el financiamiento de productores con tenencia de soja.
  • Reglas claras que den previsibilidad a la producción e inversión. No más regímenes como el dólar soja ni medidas que dificulten el acceso a los insumos básicos del sector o incrementen sus precios.
  • Un marco impositivo justo y que no castigue a la producción. Por ejemplo, no puede ser que ante la peor catástrofe productiva con quebrantos cuantiosos, se sigan recaudando las retenciones.
  • Alentar los usos alternativos de la producción como lo hacen nuestros países competidores, en particular Brasil, a través de incrementos en el corte de biocombustibles.
  • Poner en valor la infraestructura básica de transporte de cargas que, salvo en el caso del ferrocarril, no ha tenido grandes avances en los últimos 20 años.

Para poder dimensionar este fenómeno, basta recorrer los caminos rurales desde los que sale la producción, o los accesos a las fábricas y terminales portuarias del Gran Rosario, desde donde se despachan nuestras exportaciones a más de 100 países. Si lo hacen, notarán la coincidencia de que, en ambos casos, en un país cuya principal actividad es la agroindustria, la salida de la producción comienza en caminos de tierra, y el arribo a las fábricas y terminales portuarias, también se da por caminos de tierra o ripio”,  dijo.

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