En pleno corazón histórico de la ciudad, el Museo de Arte Decorativo Firma y Odilo Estévez no solo resguarda una de las colecciones patrimoniales más valiosas de Rosario, sino que también se consolida como escenario de actividades culturales y sociales que invitan a vivir el arte de una manera diferente.
Entre esas propuestas se encuentra VINOS DE VERANO, una experiencia que se realizará este viernes a las 20 h y que propone disfrutar el vino desde lo sensorial, en diálogo con el arte y la historia.
La actividad invita a una cata guiada de vinos especialmente seleccionados para la temporada de verano, conducida por Federico Schneidewind, referente en la comunicación del vino en Rosario. Con trayectoria en radio, televisión, medios gráficos y plataformas digitales, Schneidewind se consolidó como una voz reconocida en la difusión de la cultura vitivinícola, acercando el mundo del vino a nuevos públicos desde un lenguaje claro y cercano.
Cata de verano en un entorno patrimonial único
El evento no se limita a la degustación: la experiencia se completa con un recorrido por el museo, integrando aromas, sabores y relatos en un entorno cargado de identidad. La propuesta invita a descubrir cómo el vino puede dialogar con el patrimonio cultural, en un espacio que de por sí despierta los sentidos.
El Museo Estévez, ubicado en Santa Fe 748, en pleno casco histórico de Rosario y frente a la Plaza 25 de Mayo, forma parte de un conjunto arquitectónico clave de la ciudad. Inaugurado en 1968 a partir de la donación de Firma Mayor de Estévez en memoria de su esposo Odilo, el museo conserva la casa familiar y una valiosa colección reunida durante décadas.
Declarado Monumento Histórico y Artístico Nacional, el espacio alberga pinturas europeas de los siglos XVII al XIX, platería hispanoamericana, esculturas, tapices, porcelanas, marfiles, cristales y mobiliario de distintos estilos. Entre sus obras se destacan piezas atribuidas a artistas como Goya, junto a colecciones de gran valor histórico y artístico que convierten la visita en un verdadero viaje en el tiempo.
VINOS DE VERANO se presenta así como una experiencia sensorial integral, donde el vino se disfruta no solo en la copa, sino también en el contexto: arquitectura, obras de arte y relatos que amplifican cada percepción. La iniciativa está pensada para compartir, aprender y dejarse sorprender en un ambiente íntimo y cuidado.


























