El Concejo Municipal de Rosario comenzó a debatir un proyecto de ordenanza que busca regular y autorizar el Servicio Privado de Transporte a través de Plataformas Electrónicas (SPTPE), habilitando formalmente el funcionamiento de aplicaciones como Uber y DiDi en la ciudad.
La iniciativa, presentada por el concejal Juan Pedro Aleart junto a otros ediles, ingresó bajo el expediente 278513-P-2026 y fue girada a la Comisión de Servicios Públicos Concedidos para su análisis. Según expresó el propio Aleart en redes sociales, el tratamiento en comisión marca el inicio de un debate que, a su entender, “ya no se puede evitar”.
Un cambio de paradigma en la movilidad urbana
El proyecto plantea un “marco regulatorio para la intermediación digital en servicios privados de movilidad”, con el objetivo de modernizar la normativa vigente y eliminar lo que considera regulaciones “anacrónicas” que limitan la libre competencia y la libertad de trabajo.
Entre sus principales ejes, la ordenanza:
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Habilita el funcionamiento de plataformas electrónicas de transporte bajo un esquema regulado.
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Incorpora la posibilidad de prestar servicio con motovehículos, ampliando la oferta y reduciendo costos.
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Establece requisitos de seguridad, identificación digital del conductor y trazabilidad del viaje.
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Garantiza libertad tarifaria, sin intervención del municipio en la fijación de precios.
En sus fundamentos, el texto sostiene que el contrato de transporte entre privados está contemplado en el Código Civil y Comercial de la Nación y que no requiere ser encuadrado bajo la figura de servicio público. También argumenta que las plataformas ofrecen mayor transparencia gracias a la identificación previa del conductor, la calificación por parte de los usuarios y el seguimiento en tiempo real mediante GPS.
Requisitos para empresas, conductores y vehículos
El proyecto establece que las empresas de plataformas deberán inscribirse ante la autoridad municipal, presentar constancia de ARCA (AFIP), fijar domicilio legal en Rosario y acreditar pólizas de seguro conforme a la normativa nacional.
En cuanto a los vehículos, se fija una antigüedad máxima de 15 años para automóviles, con Inspección Técnica Vehicular vigente. Para motovehículos, el límite será de 10 años, con una cilindrada mínima de 110 cc, casco reglamentario adicional y asideros de seguridad para el pasajero.
Los conductores deberán contar con licencia habilitante vigente, certificado de antecedentes penales nacionales y provinciales, y registro activo en la plataforma correspondiente.
Libertad tarifaria y competencia abierta
Uno de los puntos centrales del proyecto es la libertad tarifaria. El valor del viaje será pactado libremente entre el usuario y la plataforma, sin que el municipio pueda fijar tarifas máximas ni mínimas. Además, se establece que los titulares de licencias de taxi, remís o mensajería podrán incorporarse a las aplicaciones sin perder sus habilitaciones actuales.
El texto también propone derogar la Ordenanza Nº 10.544 y toda norma que se oponga al nuevo régimen.
“Esto no es contra nadie. Es a favor de la libertad de elegir, del trabajo y de la modernización”, sostuvo Aleart al referirse a la iniciativa, que abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el modelo de movilidad urbana en Rosario.
Con el expediente ya en estudio, el debate promete sumar a taxistas, remiseros, empresas tecnológicas y usuarios, en una discusión que combina competencia, regulación, innovación y el impacto económico en uno de los sectores más sensibles de la vida urbana.





























