Autos Chinos: “Es clave el grupo automotriz que respalda a estos autos”

Con más de 5.000 unidades ya ingresadas y un cupo oficial de 25.000 vehículos, las marcas chinas ganan terreno en el país, presionan los precios y reconfiguran un negocio de márgenes cada vez más estrechos.

El mercado automotor argentino comenzó a sentir con fuerza el impacto de la llegada masiva de vehículos de origen chino. En las últimas semanas ingresaron al país más de 5.000 autos, en un contexto en el que el Gobierno habilitó un cupo total de 25.000 unidades, lo que abre un nuevo escenario de competencia para la industria y los concesionarios.

“China domina la producción de autos eléctricos. Cambiaron toda la arquitectura del auto y hoy compiten muy fuerte a nivel global”, explicó Franco Giorgi, integrante del directorio del Grupo Giorgi. Según el directivo, la imposibilidad de estas marcas de ingresar al mercado estadounidense las obliga a redoblar su presencia en otras regiones, generando un escenario “muy competitivo” en países como Argentina.

El ingreso de estos vehículos no solo amplía la oferta, sino que también ejerce una fuerte presión sobre los precios. “Ahora empieza a haber más opciones, no solo de marcas chinas sino también de otras marcas. El problema es que los márgenes de la industria se destruyen: son muy bajos”, señaló Giorgi. En los segmentos donde compiten, los autos chinos suelen posicionarse como los más económicos, obligando al resto del mercado a recalcular estrategias comerciales.

Desde la óptica del consumidor, el atractivo principal está en el precio. Sin embargo, Giorgi advirtió que la decisión de compra debe analizarse con una mirada de largo plazo. “Al comprar un auto hay que pensar en el precio de reventa. Hoy estos autos chinos están muy competitivos y los valores están dolarizados; mientras el dólar se mantenga quieto en Argentina, eso juega a favor”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó la importancia del respaldo empresarial detrás de cada marca. “Es clave el grupo automotriz que respalda a estos autos. Hay que pensar en el largo plazo, en el servicio y en la continuidad del producto”, afirmó.

La llegada de los autos chinos marca así un punto de inflexión para el negocio automotor local: más competencia, precios más ajustados y un consumidor que empieza a evaluar no solo el valor de compra, sino también la sustentabilidad de su inversión en el tiempo.

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