Por Francisco Mackú – Miembro del área de investigaciones socioeconómicas del Grupo Joven de Fundación Libertad
A principios del año, Estados Unidos con el pretexto de que se encontraban en una etapa avanzada del desarrollo de armas nucleares, decidió lanzar una ofensiva sobre Irán con el motivo de procurar la seguridad internacional. Hasta ese momento se creía que el ataque del país norteamericano seria fugaz, teniendo en cuenta los antecedentes recientes en Nigeria y Venezuela. Sin embargo, con el transcurrir de las semanas Irán demostró ser un hueso más duro de roer que los países nombrados anteriormente, lo que decantó en una extensión del conflicto que sigue sin tener un final previsible al día de hoy.
La importancia de este conflicto y su extensión inesperada, radica en que se está desarrollando en un lugar estratégico, la mayor región productora de petróleo del mundo, además de contar con una geografía muy particular como es la del golfo arábigo, el cual tiene el tan nombrado estrecho de Ormuz cuya extensión llega a ser de 27 km y por otro lado la entrada al Mar Rojo que dificulta el comercio internacional, ya que se encuentra Yemen, un país aliado de Irán lo que facilita al país islámico perpetuar embargos y bloqueos en ambos pasos marítimos.
La geografía compleja y demás ataques a infraestructuras claves hicieron que el precio del petróleo escale fuertemente, estableciéndose el brent desde que estalló el conflicto por encima de los 100 USD el barril, los momentos que se encontró por debajo se debió principalmente a la utilización de reservas estratégicas mantenidas por la AIE, que permitió soportar el aluvión, pero tras el cese de utilización de las mismas volvió a encontrarse el barril de brent por encima de los 100 USD. Esto supuso una complicación para la economía mundial, Europa que es importador neto de energía y desde el conflicto en Ucrania perdió a su principal suministrador de petróleo, Estados Unidos donde el galón de gasolina, es considerado un precio clave para la economía norteamericana, trepó fuertemente y se encuentra elevado en relación a sus promedios históricos.
En cuanto a nuestro país, este fuerte cimbronazo internacional nos afecta principalmente por dos frentes. Por un lado, debido al desarrollo del sector hidrocarburífero que se viene realizando en vaca muerta, hace algunos años nos convertimos en exportadores netos de petróleo, por lo que el conflicto bélico desarrollado en medio oriente no implica una mayor erogación de divisas, por el contrario, se traduce en una fuente de ingreso de dólares para la Argentina, además en el mediano plazo al mantenerse el precio del brent –siendo este el precio que rige a los contratos petrolíferos llevados a cabo en Argentina- elevado podría hacer eficientes producciones que con otro precio no se desarrollarían, no obstante este incremento de precio puede decantar en una suba del precio del combustible, por lo que YPF -empresa líder en el establecimiento del precio de la gasolina en nuestro país- decidió absorber parte de la suba para que dicho incremento no se traduzca directamente en un golpe para la cartera de los argentinos, con la justificación de que si el día de mañana cesa el conflicto y se relaja el precio del brent no disminuirá proporcionalmente el precio del combustible, esto indica que la compañía, como gran parte de los agentes económicos, esperaba una rápida solución al conflicto.
El otro frente por el cual es afectado nuestro país es menos directo, este es el canal del acceso al crédito internacional, dicho frente se puede ver en el mediano plazo, ya que al incrementarse el precio del combustible en los países desarrollados puede establecer presiones inflacionarias, en este contexto, las principales autoridades monetarias y sobre todo la FED, puede incrementar la tasa, lo que hace menos atractivo relativamente acceder a los bonos argentinos o te obliga a convalidar una mayor tasa, haciendo que renovar la deuda tenga un mayor costo del que tendría en otro contexto. Claro esta que la tasa no sube exclusivamente por este motivo, pero no hay dudas que es un indicador que incide a la hora de establecer la política monetaria de las autoridades, ya que es un precio central para el funcionamiento de la economía.
En conclusión, los efectos que pueda tener el hecho de que el precio del barril de brent se sitúe por encima de 100 USD para nuestro país no serán momentáneos, debido a que el conflicto no parece tener una rápida solución y además el día que se solucione el conflicto, fecha que no pareciera ser cercana, las consecuencias no se irán con el cese del enfrentamiento bélico, puede que baje el precio del brent en este hipotético caso pero difícilmente llegue a un equilibrio similar al previo del estallido bélico rápidamente. En adición, el hecho de que Argentina se haya convertido en exportador neto de petróleo te permite que el problema de medio oriente no se traduzca inmediatamente en un sacrificio de divisas, además el hecho de haber estabilizado la macroeconomía y que durante el transcurso del año el Banco Central haya incrementado fuertemente sus reservas hace que el contexto internacional, si bien no somos completamente ajenos a este, nos encuentre en una mejor posición que si nos encontráramos con una economía más desordenada en este frente, ya que nos otorga una menor dependencia al acceso a mercados internacionales.



























