Santa Fe pierde casi 14 mil empleos y más de 2.300 empresas en dos años

Un informe revela que la provincia registró la desaparición de 2.358 empleadores y casi 14 mil puestos de trabajo desde fines de 2023. El impacto se concentra en pequeñas y medianas empresas, con fuerte caída en industria y transporte.

El mercado laboral de la provincia de Santa Fe atraviesa una etapa de marcada fragilidad, en un contexto de cambios económicos que afectan de lleno a su entramado productivo. Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, se perdieron 2.358 empleadores (-4,7%) y 13.875 puestos de trabajo registrados (-2,2%), según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo .

El deterioro no es homogéneo. La crisis impacta principalmente en las pequeñas y medianas empresas, que explican el 100% de la caída en la cantidad de empleadores y el 70% del empleo perdido. Este dato enciende una señal de alarma en una provincia donde las pymes son el núcleo de la actividad económica y el empleo privado.

Entre los sectores más afectados, el transporte y almacenamiento lidera la caída en términos relativos, con una contracción del 18,3% en empleadores y del 11,3% en puestos de trabajo. En términos absolutos, también encabeza la pérdida de unidades productivas, mientras que la industria manufacturera concentra el mayor número de empleos destruidos, con 7.806 trabajadores menos en el período analizado .

El informe también ubica a Santa Fe como la provincia con mayor pérdida de empresas en términos absolutos a nivel nacional, superando incluso a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si bien otras jurisdicciones muestran caídas porcentuales más pronunciadas, el volumen de cierres en territorio santafesino refleja la magnitud del impacto sobre su estructura productiva.

En paralelo, el contexto económico nacional empieza a tener correlato en el plano político. Desde el gobierno provincial advierten sobre las dificultades que enfrentan los hogares, especialmente los sectores medios, en un escenario de caída de la actividad y pérdida de ingresos. En ese marco, se refuerza el rol de las pymes como un factor clave a proteger frente al ajuste.

Para mitigar la crisis, la estrategia oficial se apoyó en tres pilares: sostenimiento de la obra pública, incentivos fiscales para fomentar la contratación y líneas de financiamiento a tasas subsidiadas. Estas medidas, según fuentes oficiales, permitieron generar empleo en el corto plazo y sostener parte de la actividad, especialmente en el sector de la construcción.

Sin embargo, los datos muestran que el alcance de estas políticas fue limitado. Si bien pudieron amortiguar el impacto en algunos sectores, no lograron revertir la tendencia general de caída del empleo y cierre de empresas. Factores de mayor escala, como la retracción de la demanda interna y cambios en el modelo productivo, continúan presionando sobre el tejido económico.

El resultado es un escenario donde las políticas públicas funcionan más como herramientas de contención que como motores de recuperación, en una provincia que enfrenta uno de los momentos más complejos para su mercado laboral en los últimos años.

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