La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) revirtió una decisión que, a partir de 2026, había obligado a las billeteras virtuales no bancarias a pagar el Impuesto sobre Créditos y Débitos Bancarios —el llamado Impuesto al Cheque— que implica una retención total del **1,2% por cada movimiento con persona jurídica (0,6% emisor y 0,6% receptor).
La medida de fin de 2025 había incluido en el tributo a plataformas que operan como Proveedor de Servicios de Pago (PSP) y que hasta ahora estaban excluidas por no tener licencia bancaria, como Mercado Pago, App YPF, Prex, Carrefour Banco, Shell Box y Claro Pay. El anuncio de ARCA generó fuerte rechazo entre las fintech afectadas y el sector comercial, que alertó sobre posibles aumentos de costos operativos y presión sobre las comisiones que pagan usuarios y pequeños comercios.
Fuentes del organismo explicaron que la inclusión original respondía a criterios técnicos ligados a la normativa fiscal, dado que muchas billeteras no estaban inscriptas en los regímenes diseñados para entidades bancarias. Sin embargo, tras el revés, la exclusión fue restituida, al menos por ahora, ante la expectativa de revisiones administrativas y la posibilidad de que algunas fintech soliciten licencias bancarias para conservar la exención fiscal.
El debate pone nuevamente en el centro las reglas fiscales del ecosistema fintech argentino, donde las billeteras digitales concentran una porción creciente del mercado de pagos y transferencias y donde cualquier cambio impositivo puede tener efectos directos en la competitividad frente a la banca tradicional.




























