“38 de 42”

Abeceb ha elaborado primero un índice de competitividad general, comparando Argentina con 42 países similares desde el punto de vista de ciertas características lo que arrojó muy malos resultados; ubicándonos en el puesto 38.

El Director de la consultora, economista Dante Sica, invitado al Coloquio de IDEA Mar del Plata 2015 a presentar una encuesta de expectativa de ejecutivos;  explicó los alcances del estudio de competitividad en diálogo con Marcelo Fernández en Fisherton CNN.

Se analizaron 90 indicadores cuantitativos y se observó que nuestro país está entre las últimas posiciones, lo que planteará los enormes desafíos que se tienen por delante tomando en cuenta más aún que a veces se discute una sola variable, como es el tipo de cambio, pero cuando uno compara con el resto de las variables, desde el punto de ambiente institucional, de apertura de mercado, etc., etc. “estamos muy atrasados”, indicó Sica.

Se avanzó entonces en hacer un análisis, en el marco de lo que es una competitividad deteriorada en la Argentina, quienes son del sector industrial aquellos que tienen mayor competitividad. En este caso se hizo un análisis sobre 60 variables cuantitativas, algunas sistémicas otras sectoriales y claramente alimentos se presenta como uno de los sectores más competitivos.

Cuando se va analizando hay sectores que solo mejorando la macro pueden mejorar fuertemente los niveles de competitividad; y otros que aunque se mejore la macro, por sus características le cuesta mucho poder recuperar competitividad.

En este caso, los que están más complicados, sobretodo en estos últimos años son aquellos que están dedicados a sectores  de consumo de bienes finales; textiles, calzados. Son sectores que por características de tecnologías, tamaños de escala de producción, grado de apertura a otros mercados, son los que tienen los indicadores más bajos en términos de competitividad.

La competitividad se juega en tres campos: uno que tradicionalmente se considera la “macro” (inflación, tipo de cambio, regulaciones) elementos que atraviesan todos los sectores de manera similar, esto quizás es lo más rápido que se pueda acomodar; otro nivel es el “micro” (la inversión que hace el empresario) que mejora, compra una máquina de alta tecnología, programa de mejora del consumo energético, su capacidad de gestión, en este caso también se puede avanzar más rápidamente según la escala de producción o según la industria y por último está lo que se llama la competitividad “sistémica”, que tiene que ver con las cuestiones que hacen a los costos logísticos, las telecomunicaciones, el acceso a puertos las carreteras, regulaciones que pone el mismo Estado; esta es la que lleva más tiempo, quizás uno puede mejorar desde el punto de vista la competitividad sistémica si hay decisión política y programas financiados, en 5-7 años se pueden ver síntomas de mejora.

Hay algunos que tardan un poco más, como es el caso que impactan también sobre la competitividad como los sistemas educativos y de salud en especial por el cuidado de los trabajadores que son más de mediano plazo.

Escuchá la entrevista completa

 

Gentileza Fisherton CNN Rosario

Comentarios