Por Fabiana Suárez
La convocatoria a un paro de choferes de Uber en Rosario —impulsada por un grupo que reclama que las tarifas “no se actualizan hace dos años”— revela algo más profundo que un malestar puntual: expone la persistencia de una cultura económica refractaria a aceptar las reglas del mercado, incluso cuando quienes protestan participan voluntariamente de un sistema...