Avanza la agricultura en Brasil

Los productores sacan cuentas sobre el desarrollo que tendrán tras la asunción de Bolsonaro

Las empresas del sector agrícola brasileño comienzan a sacar cuentas sobre el desarrollo que tendrán luego de que el presidente Jair Bolsonaro asuma y con él, la ministra de Agricultura, Tereza Cristina Corrêa da Costa Dias.

La futura responsable del área es productora agropecuaria y fue la presidenta del “bloque rural” en la Cámara de Diputados en los últimos años. Con ella, creen muchos que se expandirá la frontera agrícola como nunca antes.

Brasil es responsable por alrededor del 7% de la producción mundial de granos y tiene potencial para expandir las tierras cultivables en unos 43 millones de hectáreas si se integra la región central de la sabana, denominada “el Cerrado”, según plantea la compañía brasileña SLC Agrícola SA.

El Cerrado es una amplia región de sabana tropical de Brasil de 1.916.900 km², que incluye el estado de Goiás, la mayor parte de Mato Grosso, la parte occidental de Minas Gerais y otras regiones lindantes a Paraguay y la provincia de Misiones en Argentina, e incluye buena parte de la cuenca del Río Paraná que desemboca en el Río de la Plata.

Aurélio Pavinato, director ejecutivo de la compañía dijo durante un evento de la industria que esa área podría usarse para aumentar la producción de granos y caña de azúcar en la nación sudamericana.

Se espera que Brasil represente alrededor del 18% de las  exportaciones mundiales de granos en la temporada 2018/19.
El país podría producir 235 millones de toneladas de granos en el ciclo actual y se prevé que las exportaciones de granos alcancen los 107 millones de toneladas, dijo Pavinato, citando datos
del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

De acuerdo al empresario, agricultores en Estados Unidos plantan alrededor de 100 millones de hectáreas con granos, mientras que el total de Brasil es de alrededor de 46 millones de hectáreas.

“Expandir la producción agrícola exigiría grandes inversiones”, señaló, sin dar más detalles sobre los costos reales, ni plantear que tipo de daños ambientales podría producir, incluso en los países vecinos.

El empresario, cree igualmente que Brasil posee alrededor de 180 millones de hectáreas de pastizales, de los que hasta 70 millones podrían convertirse en tierra cultivable en 30 o 40 años.

Fuente: El Cronista

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