Kintra Salud abrió un nuevo complejo integral de 600 m² en Pichincha

El espacio funciona en el ex call center de Brown 2542 y reúne consultorios médicos, estética, kinesiología, gimnasio y cafetería en un mismo lugar

El crecimiento de Kintra Salud sumó un nuevo capítulo en Rosario con la apertura de su tercera sede. El espacio funciona en Brown 2542, en pleno barrio Pichincha, donde un antiguo call center fue reconvertido en un complejo de salud integral de 600 metros cuadrados distribuidos en dos plantas.

La propuesta busca reunir en un mismo lugar rehabilitación, actividad física, medicina, estética y gastronomía, un concepto que sus fundadores definen como una evolución natural del proyecto que comenzó hace ocho años.

Kintra es una marca que tiene ya ocho años de trayectoria. Arrancamos con el primer local en Ovidio Lagos, entre Rioja y San Luis. Era un lugar chiquito donde aspirábamos a tener un centro de kinesiología sumado a un gimnasio”, cuenta Julián Angelini, socio del emprendimiento.

En ese momento, el proyecto estaba integrado por tres socios y una propuesta simple: combinar tratamiento y entrenamiento en un mismo espacio. Con el paso del tiempo, la iniciativa fue sumando socios, especialidades y nuevas sedes.

Primero llegó el gimnasio de Santa Fe y Rodríguez, y luego el traslado del centro original a Zeballos 2370, donde se incorporaron consultorios médicos.

Ahí se sumó un cuarto socio, que es traumatólogo, y pudimos anexar especialidades como traumatología, ecografía, cardiología, nutrición y psicología”, explica Angelini.

Un concepto de clínica integral

La nueva sede de Pichincha representa un paso más en ese proceso de crecimiento. El edificio, un ex call center del barrio, ofrecía el espacio necesario para desarrollar una propuesta más amplia.

Es un local de 600 metros cuadrados dividido en dos plantas, con 300 metros abajo y 300 arriba. Cuando lo vimos, nos gustó mucho porque nos permitía pensar algo más grande y además llegar a una zona donde todavía no estábamos”, señala el socio.

A partir de esa oportunidad, el equipo empezó a trabajar con arquitectos para desarrollar un concepto de clínica integral, donde distintos servicios vinculados al bienestar funcionen de manera complementaria.

La idea era contar con la mayoría de los servicios relacionados con la salud y el movimiento en un mismo lugar”, resume.

Consultorios, rehabilitación y estética

En la planta baja se concentra el área médica. Allí funcionan seis consultorios privados, donde conviven distintas especialidades.

Tres de ellos están ocupados por DIONNE, empresa dedicada a tratamientos médicos y estéticos que trasladó una de sus sedes al nuevo complejo. También se incorporó un consultorio odontológico, mientras que otros dos espacios funcionan a partir de una alianza con el sanatorio Aliare. 

El sanatorio trae distintas especialidades médicas vinculadas al proyecto, como endocrinología, medicina clínica, cardiología, ecografía, traumatología y nutrición”, detalla Angelini.

En el fondo del edificio se ubica el área destinada a la rehabilitación, con cuatro boxes de kinesiología y un gimnasio terapéutico pensado para pacientes que están en las primeras etapas de recuperación.

Es un espacio pensado para quienes todavía no pueden subir a entrenar al gimnasio porque están en una etapa inicial de una lesión”, explica.

Un gimnasio de 300 metros cuadrados

La planta alta del complejo está destinada exclusivamente al entrenamiento. Allí funciona un gimnasio de 300 metros cuadrados, equipado con vestuarios masculinos y femeninos con duchas.

El espacio está abierto tanto a quienes buscan entrenar como a pacientes que avanzan en su proceso de rehabilitación.

Tiene las dos modalidades: la persona que viene a entrenar por su cuenta y el paciente que viene de kinesiología y pasa a una etapa más activa del tratamiento”, indica Angelini.

Actualmente, Kintra cuenta con alrededor de 500 socios entre sus sedes, y la expectativa es seguir ampliando esa comunidad con la nueva apertura.

Café, salud y comunidad

Una de las particularidades del nuevo complejo es la incorporación de un espacio gastronómico. En el ingreso funciona un bar a cargo de La Pastelería Rosario, que además desarrolló una línea de productos saludables pensada especialmente para el lugar.

La idea es que quien venga a atenderse o a entrenar tenga también un espacio para sentarse, tomar un café o comer algo”, explica Angelini.

El proyecto incluso prevé membresías que combinan diferentes servicios, desde el gimnasio hasta consumos en el bar o consultas médicas.

Podés contratar el gimnasio solo o membresías más integrales que incluyan desayunos o meriendas y algunos servicios de salud”, agrega.

La apuesta también busca generar un espacio cotidiano dentro del barrio.

Pichincha tiene muchas oficinas y gente que trabaja cerca. La idea es que alguien pueda venir a entrenar, ducharse, almorzar y volver al trabajo”, señala.

Un crecimiento que no se detiene

Aunque la inauguración oficial será este sábado, el espacio ya abrió sus puertas durante la semana para que vecinos y potenciales socios puedan conocer el lugar.

El crecimiento de Kintra, reconocen sus fundadores, fue más rápido de lo que imaginaron.

Muchos nos dicen lo rápido que creció el proyecto en estos años. Nosotros todavía no terminamos de dimensionarlo, pero siempre tratamos de seguir creciendo”, dice Angelini.

Por ahora, el foco está en consolidar la nueva sede de Pichincha. Pero el horizonte incluye nuevas expansiones.

Hay proyectos para llevar Kintra a otros barrios de Rosario, como Fisherton, o incluso a Funes. Siempre paso a paso”, concluye.

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