La obra de la Torre Rich avanza a buen ritmo en San Juan 1027, en pleno centro de Rosario, y ya ingresó en una etapa clave de su ejecución. Según confiaron desde la dirección técnica, se está finalizando la colocación de todos los cerramientos de aluminio en los departamentos y comenzaron los trabajos de terminaciones y revestimientos interiores.
El emprendimiento, que devolverá vida al histórico “Rich” —ícono gastronómico de la Rosario de los años 30—, muestra hoy un avance general importante. En las próximas semanas está previsto el inicio de la instalación de los ascensores y el desarrollo de los detalles finales de obra gruesa, marcando el pasaje hacia la recta definitiva del proyecto.
La construcción está a cargo de los arquitectos Juan Caussi y Felipe Gusella, quienes también estuvieron al frente de desarrollos comerciales de la familia Di Santo. El complejo tendrá una superficie total de 11.000 m², con un esquema mixto que combina viviendas, cocheras, oficinas y un importante local comercial en planta baja.
En materia residencial, el edificio contará con unidades de uno, dos y tres dormitorios, con superficies que van desde los 40 m² hasta más de 85 m² exclusivos. Los planos contemplan tipologías variadas, con balcones al frente sobre San Juan, opciones con baño en suite y vestidor en las unidades de mayor categoría, y propuestas más compactas orientadas a inversores o primera vivienda.
En los pisos superiores se proyectan amenities que incluyen SUM, gimnasio, vestuarios y sala de máquinas, consolidando un perfil residencial moderno en una ubicación estratégica del microcentro.
El proyecto tiene detrás a la familia Di Santo —vinculada a Micropack, Micro Go y los shoppings Paso del Bosque y Paso del Paraná— y marca una nueva etapa de trabajo conjunto entre Lucio Di Santo y sus hijos, Luciano y Lelio. La iniciativa busca no solo completar un desarrollo inmobiliario pendiente, sino también recuperar el valor simbólico del antiguo restaurante Rich, cuya estructura inconclusa había quedado paralizada desde 2014.
Además de las viviendas y las 170 cocheras previstas (70 destinadas a residentes y 100 para comercialización independiente), el complejo incluirá un supermercado en el espacio comercial y un sector gastronómico —o incluso un museo alusivo al histórico restaurante— en la cúpula, como guiño a la memoria urbana del edificio original.
Si se cumplen los plazos previstos, la Torre Rich quedará completamente finalizada durante la segunda mitad de 2026, consolidando una de las reactivaciones inmobiliarias más significativas del centro rosarino en los últimos años.

























