Una vermutería en el casco ferroviario del Club Mitre: patrimonio, deporte y bodegón en un mismo lugar

“El Encuentro” funciona dentro del histórico edificio del Club Bartolomé Mitre de Pérez y propone una experiencia que combina arquitectura centenaria, aire libre y una carta clásica de vermut y picoteo. Es abierta a todo público

El nuevo movimiento en el histórico predio del Club Social y Deportivo Bartolomé Mitre de Pérez no viene del lado del deporte sino de la gastronomía. En el casco antiguo del club, entre techos de chapa a dos aguas, galerías amplias y madera con impronta ferroviaria inglesa, abrió “El Encuentro”, una vermutería que dialoga con la identidad centenaria del lugar.

El club —fundado en 1925 y ligado en sus orígenes al entonces Ferrocarril Central Argentino— conserva su estética de fines del siglo XIX y principios del XX. La fachada con detalles en madera, las aberturas amplias y la galería perimetral generan una transición natural entre interior y exterior. Allí se instaló la propuesta gastronómica, respetando el aire de club tradicional pero incorporando guiños actuales como detalles de neón y una barra que convive con el mobiliario clásico de madera y metal.

La terraza, frente a las canchas de tenis de polvo de ladrillo, es uno de los puntos fuertes. Iluminada con guirnaldas y rodeada de árboles añosos, se integra al paisaje deportivo del predio de 65 hectáreas, donde también funcionan golf, fútbol, tenis, hockey, natación, básquet y otras disciplinas. El entorno —más cercano al verde y al movimiento del club que al ritmo urbano— marca una diferencia con las vermuterías céntricas.

Vermut, bodegón y horarios definidos

La propuesta abre de miércoles a domingo, de 18 a 1 de la madrugada, y no es necesario ser socio para ingresar. Además, cuenta con estacionamiento libre y gratuito.

En la carta, el vermut ocupa un lugar central con etiquetas como Cinzano, Cynar, Amargo Obrero, Carpano, Gancia, Ramazzotti, La Fuerza y Belgrano, junto a tragos clásicos como Negroni, Aperol Spritz, Fernet con Coca, Campari, Gin Tonic y jarra de sangría. También hay cervezas, vinos y sidras.

El menú combina lógica de bodegón y opciones de picoteo: papas con distintas variantes, empanadas, tablas de fiambres y quesos, milanesa y suprema picadas, tortilla de papa, cazuelas y mini tartas. Se suman ensaladas como la Caesar y la “Encuentro”, sandwichazos, focaccias rellenas y platos más contundentes como napolitanas con papas fritas, bondiola a la mostaza o bifes de cerdo al roquefort.

Para el momento dulce aparecen clásicos como flan casero, budín de pan, vigilante y Martín Fierro, además de ensalada de frutas y opciones de cafetería.

Así, la nueva vermutería se inserta en un edificio emblemático de Pérez sin romper su identidad: aprovecha la arquitectura, el verde y la vida social del club para construir un espacio que mezcla patrimonio, deporte y gastronomía en una misma escena.

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