La camiseta que Bad Bunny lució durante su actuación en la Super Bowl se transformó en un fenómeno inesperado del mercado secundario: las ediciones conmemorativas entregadas solo a empleados de Zara en Arteixo ya se ofrecen en Europa desde €500, es decir, más de $500.000 argentinos según las cotizaciones libres actuales.
La nota original aclara expresamente que nunca estuvo previsto poner a la venta el outfit, ya que se produjo únicamente para acompañar la visión artística del show. Precisamente esa condición —no comercializada, de circulación mínima y vinculada a una actuación global— es lo que disparó su valor como pieza de colección.
Las camisetas replican la estética del jersey que usó el artista: diseño de fútbol americano, paleta neutra, ausencia total de logos y el número 64 con el apellido Ocasio estampado en la espalda.
La colaboración marcó un hito: fue la primera vez que Zara trabajó con un artista para una actuación de esta escala, en coordinación con el equipo creativo del cantante.
Hoy, esa prenda que jamás llegó a tiendas físicas ni online se convirtió en uno de los objetos más codiciados por fans y coleccionistas, alimentando una ola de reventas que ya alcanza cifras de cuatro y cinco dígitos en Europa.

























