El Palacio Vasallo, sede del Concejo Municipal de Rosario, vuelve a convertirse este verano en un punto de encuentro entre la ciudadanía y una de las construcciones más representativas del patrimonio rosarino. Con un programa de visitas guiadas abiertas al público, la iniciativa invita a descubrir tanto el valor arquitectónico del edificio como el rol que cumple en la vida democrática de la ciudad.
Ubicado en Córdoba y 1° de Mayo, frente al Monumento Nacional a la Bandera y al Parque Nacional a la Bandera, el palacio no solo destaca por su localización privilegiada, sino también por su historia y su diseño. Durante la temporada estival, además, el espacio funciona como refugio climático, ofreciendo un lugar accesible y confortable frente a las altas temperaturas.

Las recorridas se realizan de lunes a viernes, entre las 8.30 y las 13.30, y permiten a vecinos y visitantes adentrarse en sectores clave del edificio. El itinerario incluye el salón “Puerto Argentino”, el Salón de los Acuerdos “Dr. Lisandro de la Torre” y el recinto de sesiones “Raúl Ricardo Alfonsín”, corazón de la actividad legislativa local. También se visitan el óvalo y la terraza, desde donde se obtienen vistas panorámicas del Monumento a la Bandera, el río Paraná, el parque y la Estación Fluvial.
La propuesta combina historia, patrimonio y cercanía institucional, ya que además de recorrer un edificio emblemático, quienes participan pueden comprender cómo funciona el órgano legislativo municipal, ámbito central de debate y representación ciudadana.
A lo largo del año, las visitas también reciben a escuelas primarias y secundarias con actividades de enfoque pedagógico. En verano, en cambio, los recorridos se adaptan a los tiempos y al perfil de quienes se acercan de manera espontánea. El interés sostenido por la iniciativa se refleja en los números: durante 2025 participaron 873 personas, una cifra que evidencia el crecimiento del público interesado en conocer tanto el edificio como la tarea legislativa.
Un palacio con historia
El Palacio Vasallo fue proyectado por el ingeniero Alejo Infante en 1911 como residencia del médico cirujano Bartolomé Vasallo. Décadas más tarde, en 1951, el inmueble fue donado a la Municipalidad de Rosario y desde entonces alberga al Concejo Municipal.
En sus orígenes contaba con planta baja y un nivel superior destinado a vivienda familiar. Arquitectónicamente, se distingue por su doble acceso en la ochava curva, que conduce a un hall cubierto, y por una fachada dividida en dos alas que se unen en la esquina. En ese punto se eleva una cúpula con aguja-pararrayo, cuyo tambor presenta un balcón y ventanas circulares, uno de los rasgos más reconocibles del edificio.
Considerado una joya de estilo neocolonial y ecléctico, el palacio fue construido en 1911 y con el tiempo se consolidó como un símbolo urbano. Entre 2015 y 2017 fue sometido a una renovación integral que permitió modernizar especialmente el recinto de sesiones, manteniendo su valor patrimonial.
Hoy, el Palacio Vasallo no solo es un ícono arquitectónico, sino también un espacio clave de la vida democrática rosarina, que en verano abre sus puertas para que la comunidad lo recorra, lo conozca y lo sienta como propio.



























