La dificultad de los jóvenes para independizarse de sus familias de origen se consolida como una problemática estructural en la Argentina y tiene un fuerte anclaje económico. En Santa Fe, 3 de cada 10 personas de entre 25 y 35 años continúan viviendo con sus padres, una cifra que refleja las crecientes barreras para abandonar el hogar familiar.
A nivel nacional, la situación es aún más compleja. De acuerdo a un análisis de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) realizado por la Fundación Tejido Urbano, el porcentaje de jóvenes que no logra independizarse asciende al 36%, mientras que en provincias como Salta y Santiago del Estero el fenómeno alcanza niveles críticos, con entre el 65% y el 66% de jóvenes que permanecen en la vivienda familiar.
“Muchos quieren, pero no pueden”, sintetizó por Radio Eme Matías Araujo, referente de la fundación, al explicar que si bien existe una voluntad de independencia, las condiciones materiales no acompañan. Según detalló, se trata de un problema que no es exclusivamente económico, aunque el factor ingresos tiene un peso determinante.
Uno de los principales obstáculos es el desfasaje entre salarios y costos habitacionales. “El salario no acompañó al costo de una vivienda”, remarcó Araujo, al señalar que tanto los valores de los alquileres como el acceso al crédito para la compra de un inmueble se volvieron prohibitivos para una amplia franja de jóvenes trabajadores.
A esta situación se suma lo que desde la fundación definen como un retraso en los proyectos de vida familiar, consecuencia directa de la inestabilidad laboral y la falta de previsibilidad económica. La imposibilidad de sostener un alquiler, ahorrar o acceder a una vivienda propia posterga no solo la emancipación, sino también decisiones vinculadas a la conformación de nuevos hogares.
El escenario plantea un desafío de largo plazo para la economía y el desarrollo urbano, ya que la dificultad para independizarse no responde a una coyuntura puntual, sino a condiciones estructurales del mercado laboral y del sistema habitacional, que continúan limitando el acceso de los jóvenes a una vida autónoma.





























