El Gobierno nacional dispuso la eliminación total de los aranceles a la importación de teléfonos celulares, una medida que comenzará a regir desde mediados de enero y que, según estimaciones del sector privado, podría traducirse en una baja de precios de alrededor del 10% para los consumidores.
La decisión oficial deja en 0% el derecho de importación para los equipos que ingresan al país, cuando hasta ahora se aplicaba una alícuota del 8% tras una primera reducción impulsada en 2025. Con este ajuste, se completa la segunda etapa del proceso iniciado con el Decreto 333/2025, que había recortado el arancel del 16% al 8% y ahora elimina por completo ese gravamen.
Impacto esperado en precios y competencia
Desde el sector comercial aseguran que la rebaja no será automática ni uniforme entre todos los modelos y marcas, ya que dependerá de cómo las cadenas y distribuidores trasladen la reducción de costos al precio final. Sin embargo, la expectativa generalizada es que la mayor competencia y el ingreso de más modelos importados genere presión a la baja sobre los valores.
La baja de precios más marcada podría comenzar a verse con fuerza a partir de febrero, cuando ingrese al mercado el stock que ya se comercializa sin aranceles.
A pesar de la eliminación del derecho de importación, el precio final de los celulares seguirá influyendo por otros tributos, como el IVA y los impuestos internos, lo que hace que los valores en Argentina continúen siendo significativamente superiores a los de mercados como Estados Unidos o países limítrofes, incluso después de los ajustes.
Efectos en la producción local
La eliminación de los aranceles también plantea un desafío para la industria local de ensamblaje en Tierra del Fuego, donde se producen una parte significativa de los equipos que se venden en el país. Fuentes del sector advierten que la competencia con importados sin gravamen podría intensificarse, presionando márgenes y estrategias de precios en las plantas fabriles locales.
No obstante, algunos analistas sostienen que los celulares ensamblados en Tierra del Fuego podrían también registrar bajas de precio de entre 10% y 15%, ya sea por ajustes impositivos complementarios o por estrategias comerciales para mantener competitividad.
Contexto macroeconómico y expectativas
La medida se enmarca en un esfuerzo del Ejecutivo por estimular la apertura comercial y dinamizar sectores clave de consumo masivo, ante un contexto en el que la Argentina presenta una de las brechas de precios más pronunciadas en tecnología con respecto a otras economías.
Para los consumidores, la expectativa es que esta medida —sumada a un mayor ingreso de modelos y stock disponible— amplíe la oferta, mejore la disponibilidad de dispositivos y reduzca los precios en un segmento de alta rotación.
Desde las cámaras del sector recomiendan a los compradores comparar entre distintos puntos de venta y modelos, ya que la intensidad de la baja podría variar según la estrategia comercial de cada establecimiento y la velocidad con la que se renueve el inventario bajo el régimen sin aranceles.
En síntesis, la eliminación del derecho de importación a celulares marca un cambio estructural en un mercado históricamente protegido, con efectos que comenzarán a observarse de manera más nítida en los próximos meses y que, según las estimaciones preliminares, podrían repercutir en un alivio tangible para los consumidores.





























