El crecimiento de Vaca Muerta no solo reconfigura el negocio energético. También está empujando una expansión comercial que empieza a verse con fuerza en el rubro gastronómico, donde varias cadenas con presencia en Rosario ya desembarcaron o proyectan hacerlo en la zona de influencia de la cuenca neuquina.
Entre ellas aparecen Café Martínez, Lucciano’s, Patagonia y McDonald’s, cuatro marcas que forman parte de la oferta gastronómica rosarina y que, con distintas estrategias, también buscan posicionarse en una región que combina crecimiento demográfico, consumo corporativo y salarios por encima del promedio.
El fenómeno se apoya en la consolidación del corredor integrado por Neuquén capital, Plottier, Centenario y Añelo, donde la actividad petrolera viene generando un nuevo polo de consumo, servicios e inversiones.
Café Martínez pone el foco en Añelo
El caso más concreto en esta nueva etapa es el de Café Martínez, que avanza con su llegada a Añelo, uno de los puntos neurálgicos de Vaca Muerta.
La cadena ya tiene firmado el contrato para abrir su primera franquicia en esa localidad y el local se encuentra en construcción, con apertura prevista para fines de 2026. Detrás del proyecto hay inversores locales que buscan captar tanto la demanda cotidiana como el movimiento que generan las empresas y equipos de trabajo vinculados al sector energético.
La marca, que ya opera en Rosario, suma así una plaza distinta a las tradicionales, con un perfil mucho más ligado al consumo corporativo y al crecimiento acelerado de la actividad económica.
Lucciano’s ya juega en la plaza neuquina
Otra de las marcas presentes en Rosario que ya desembarcaron en Neuquén es Lucciano’s.
La heladería premium aparece entre las cadenas que encontraron en la capital neuquina una oportunidad para seguir expandiéndose en mercados del interior con poder adquisitivo y una demanda creciente por propuestas de mayor valor agregado.
Su presencia en Neuquén confirma que el fenómeno Vaca Muerta no solo atrae formatos ligados a la comida rápida o al consumo funcional, sino también marcas que apuntan a una experiencia más asociada al ocio y al consumo urbano.
Patagonia amplía su presencia en una plaza en expansión
También Patagonia, con presencia comercial en Rosario, forma parte del mapa gastronómico que acompaña el crecimiento del negocio petrolero en Neuquén.
La expansión de espacios cerveceros y gastronómicos responde a una dinámica que excede al consumo turístico o recreativo: la mayor circulación de profesionales, técnicos, ejecutivos y contratistas genera nuevas oportunidades para propuestas que combinan gastronomía, reuniones informales y consumo after office.
En ese escenario, Patagonia se posiciona como una de las marcas que ya logró insertarse en una plaza donde el movimiento económico viene empujando la aparición de nuevos hábitos de consumo.
McDonald’s, con escala para un mercado que ya maduró
La presencia de McDonald’s sirve, además, para medir la profundidad que alcanzó el mercado neuquino.
La cadena, que también opera en Rosario, ya cuenta con cinco locales en Neuquén capital, una cifra que muestra que la ciudad dejó de ser una apuesta aislada para transformarse en una plaza consolidada para las grandes marcas del consumo masivo.
Ese volumen de operación da cuenta de un mercado que ya puede sostener múltiples bocas de una misma empresa y que acompaña el crecimiento de la actividad económica derivada de Vaca Muerta.
Un negocio que va más allá del consumo tradicional
La expansión gastronómica en Neuquén tiene una explicación que excede el aumento de población. A la demanda del público general se suma un componente central: el consumo corporativo.
Empresas energéticas, contratistas y firmas de servicios requieren de manera permanente desayunos, almuerzos, viandas, catering y propuestas para atender a sus equipos. Ese movimiento abre una ventana para cadenas que pueden adaptarse tanto al consumo cotidiano como a una demanda más estructurada y vinculada al mundo empresario.
Sin embargo, la plaza también presenta desafíos. Los costos de alquiler, construcción y salarios, junto con la fuerte competencia por conseguir personal, obligan a recalcular inversiones y modelos operativos antes de desembarcar.
Rosario, conectado con otra plaza en expansión
Para estas marcas, la conexión entre Rosario y Vaca Muerta no pasa por el origen de las cadenas, sino por su presencia en ambas plazas.
Lo que empieza a verse es cómo firmas ya instaladas en el mercado rosarino encuentran en Neuquén y Añelo una nueva frontera de crecimiento, en una región donde la energía está derramando actividad sobre rubros que hasta hace poco parecían periféricos.
La gastronomía es uno de los sectores donde ese impacto ya se vuelve visible. Y todo indica que, a medida que Vaca Muerta consolide su escala, más marcas con operación en Rosario buscarán también ganar lugar en ese nuevo mapa de consumo.



























