Desde 1968, no hubo regla que determinara qué era lo correcto a la hora de plantear edificios en altura en un vasto sector de la ciudad. Es uno de los datos que pudieron obtenerse de la presentación del Plan para regular la edificación del Segundo Anillo del tejido urbano. En un 85%, estipula que en ese área que rodea el Primer Anillo, que a su vez circunda el Área Central, sólo se podrá construir a no más de diez metros de altura. Planta baja y una planta para el sector delimitado por varias “fronteras” hacia el norte, oeste y sur (hacia afuera) y con tantas hacia el centro. Para marcar las coordenadas correctas, hay que hablar de las líneas de las calles Spiro, Grandoli, Biedma, Ayacucho y Boulevard Seguí que se une a la línea del oeste conformada por las vías del ex ferrocarril Belgrano, hasta empalmar la línea norte que queda delimitada por Sorrento, Marull, Hernández y Gurruchaga. La línea este está marcada por el río Paraná, French, Echeverría, Carballo, Thedy, Junín, Canning, Alberdi, Salta, Vera Mujica, 27 de Febrero, San Martín, Rueda, Alem, Gálvez y Belgrano. Nada fácil de identificar sin un mapa de la ciudad en la mano.
Lo que llega este jueves al Concejo Municipal es un paquete con cuatro proyectos de ordenanza: la norma que establece alturas, define modalidades de edificación y habilita mayores alturas en determinados corredores urbanos en ese Segundo Anillo, la que suma unos 400 edificios históricos al catálogo de propiedades protegidas en el patrimonio urbano, un ajuste del Plan de Edificación del Primer Anillo Perimetral (que habilita una mejor adecuación en grandes parcelas, es decir en terrenos de más de 2000 m2) y un cálculo preciso sobre la provisión de ascensores en los futuros edificios en altura, regido por el tiempo de espera, velocidad y circulación.
De acuerdo a las expresiones vertidas por el subsecretario de Planeamiento, Eduardo González y de la propia intendenta Mónica Fein, la pretensión es que el Concejo apruebe estas normas antes de fin de año. En parte, para dotar de seguridad jurídica a la construcción en este vasto sector, que viene creciendo. Uno de los ejemplos es lo que sucede en Arroyito. No obstante, dejaron en claro que todos los permisos de edificación otorgados cuentan con “derechos adquiridos” por lo que no quedarán ajustados a la norma que aún es un mensaje que la intendencia envió al Concejo. Esto dio por tierra con el pedido de concejales opositores del bloque de Héctor Cavallero y Fernanda Gigliani, de suspender los permisos hasta que no se aprobara la ordenanza.
Quedaron fuera del plan de reordenamiento urbanístico para el Segundo Anillo Perimetral los denominados Cordones Perimetrales, conformados por los distritos: Norte, Noroeste, Oeste, Sudoeste y Sur. En realidad, esa es la división geográfica: con el plan para este Segundo Anillo aproximadamente el 25,27% del tejido urbano cuenta con una revisión normativa. Primero fue el Àrea Central, después el Primer Anillo y ahora esta última etapa.
Un desarrollo normativo charlado, sometido a revisión las alrededor de 27 organizaciones que conforman la Comisión Asesora de Urbanismo de la ciudad, que integran concejales, vecinos, Universidad, inmobiliarias, arquitectos, empresarios, obreros de la construcción y otros actores de la sociedad. Deja libres algunas áreas de Reserva en las que se puede incluir proyectos que superen ampliamente las alturas planteadas. Son los casos de los terrenos fiscales, varios en manos de la Administración de Infraestructura Ferroviaria (Adif). La promesa del subsecretario del área es la de seguir reuniéndose en el ámbito de la Comisión Asesora semanalmente a través de encuentros plenarios, regulares y de urbanismo. Son los tres grupos en los cuales esa comisión se subdivide.
Al final de la exposición, la intendenta Fein, rodeada tanto por González como por funcionarias de ésta gestión y la anterior, al hacer referencia al Plan para el Segundo Anillo habló de un “trabajo inigualable de Planificación Urbana de la ciudad” y destacó la gestión de Mirta Levin, la secretaria de Planeamiento de las dos gestiones de Lifschitz. La escuchaban atentamente Clara García, ex secretaria de Producción del ex intendente y Eleonora Scagliotti (ex subsecretaria de Hacienda y de Planeamiento en las gestiones Lifschitz-Fein), actualmente secretaria de Producción.
Redacción ON24