“¿Hola, con el Palacio?”, preguntó una voz masculina, a medias sofocada y convertida en susurro. “No, esto es la redacción de ON24 señor…con qué palacio quiere hablar?”. El contragolpe del periodista, por cierto cargado de ironía, intentaba responder desde el humor lo que se ha convertido en una constante en ésta y otras redacciones.
Una pregunta de respuesta insondable, perdida en los vaivenes del tiempo y aplastada por las Tecnologías de la Información y la Comunicación: ¿dónde quedó la guía de teléfono?. No pasan más de veinte minutos en esta redacción hasta que uno se da cuenta de que el llamado en realidad está destinado a otra institución o comercio y en la intrincada búsqueda que hace el potencial cliente en la red de redes, está visto que Google no tiene todas las respuestas.
Hay que saber interpretarlo, según la página en que se abre. No es literal. Como la Biblia misma. Si uno busca el teléfono del comercio de una marca de tarjetas de crédito de color frutal, el local de venta de alguna desarrolladora inmobiliaria, una peluquería, un bar o un boliche bailable con nombre de flor oriental, no puede pretender que Google se lo resuelva con un clic.
Si le entrega una respuesta, podrá estar sujeta a interpretaciones varias, como dada por el oráculo de Delfos. Por eso hay otras maneras. Primero: ver que lo que buscamos aparezca en algo semejante a una guía telefónica. Las hay y muchas en Internet. No confundir con una nota periodística. Segundo: que lo que escribimos (razón social), tiene una dirección postal o de correo electrónico. Una web y/o un teléfono asociado. Y chequear que al abrir el sitio, éste tenga algo que ver con el que buscamos.
Pongámonos exquisitos. Antes de Google, todo el mundo sabía que Páginas Amarillas, Páginas Blancas o Telexplorer. ¿Qué cambió? Nos acostumbramos a que el gigante resuelva todo.
Pero es sólo un oráculo: un motor de búsqueda. No olvidar: si es una palabra, buscamos un diccionario, si son dudas sobre gramática, busquemos el sitio de la Real Academia Española. Si buscamos noticias, Google tiene un botón, sí. Pero es mejor saber dónde la buscamos, es decir, en qué medio.
No se enoje señora, no es mala fe. Es sólo el pulso firme de educar al soberano.
CS
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